El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta de CyL, Joaquín Antonio Pino, durante la reunión del Consejo Internacional para la Conservación de la Caza y la Fauna Silvestre - JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN
PALENCIA 9 Ago. (EUROPA PRESS) -
Castilla y León ha formalizado su incorporación al Consejo Internacional para la Conservación de la Caza y la Fauna Silvestre (CIC), junto con Aragón y Extremadura, en el marco de la reunión de su Comité Ejecutivo celebrada en el Monasterio de San Pelayo, en Cevico Navero (Palencia), con el objetivo de participar directamente en este organismo consultivo internacional y reforzar la proyección internacional de su modelo de gestión cinegética.
Esta institución, que es la única asociación cinegética aceptada como observador en la ONU, posee consideración diplomática y colabora con entidades multilaterales como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para "defender la biodiversidad mediante el aprovechamiento sostenible de la fauna silvestre", según ha explicado la Junta en un comunicado recogido por Europa Press.
Esta incorporación permitirá además dar "mayor visibilidad internacional" al modelo de gestión cinegética de Castilla y León, participar en foros técnicos y defender ante las instituciones europeas el papel de la caza regulada como "instrumento de gestión de la fauna y de desarrollo del medio rural".
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta, Joaquín Antonio Pino, ha participado en la reunión y ha reivindicado el modelo cinegético de Castilla y León como "ejemplo de compatibilidad entre conservación, gestión activa del territorio, actividad económica y desarrollo rural".
El director general de Caza, Pesca y del Medio Rural, Ignacio de la Fuente, ha acompañado al consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental en las sesiones de trabajo y en la presentación del modelo cinegético de Castilla y León.
CYL, GRAN TERRITORIO CINEGÉTICO
La actividad cinegética se desarrolla en más del 88 por ciento de la superficie de Castilla y León, a través de aproximadamente 5.500 cotos y de sus diez Reservas Regionales de Caza, unas cifras que sitúan a la Comunidad entre los principales territorios cinegéticos de Europa.
La actividad cinegética constituye además una "importante fuente de ingresos" para numerosas comarcas rurales, la cual contribuye al mantenimiento de empleo, a la actividad de alojamientos, establecimientos de hostelería, empresas de servicios y profesionales vinculados al territorio.
Al respecto, el consejero ha aseverado que la Junta reforzará el papel de las Reservas Regionales como uno de los ejes de su política cinegética, un modelo público que permite "ordenar los aprovechamientos, realizar un seguimiento técnico de las poblaciones y compatibilizar la conservación de la fauna con la generación de actividad en las zonas rurales".
Asimismo, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha señalado que trabajará también para mejorar la valoración social de la caza y hacer visible la labor desarrollada durante todo el año por cazadores, guardas, gestores, titulares de cotos y propietarios.
MEDIDAS PARA FACILITAR LA ACTIVIDAD CINEGÉTICA
Pino ha repasado algunas de las primeras medidas impulsadas por la Junta para facilitar la actividad cinegética y mejorar la gestión de la fauna silvestre, entre las que se encuentran la modificación del sistema de precinto digital, que pasará a tener carácter voluntario, y la autorización del empleo de visores térmicos nocturnos en modalidades de caza mayor.
El consejero ha defendido que la regulación debe garantizar "la conservación y el cumplimiento de la ley", pero también facilitar una gestión eficaz, por lo que, con estas modificaciones se pretende "reducir cargas innecesarias, aportar seguridad jurídica y ofrecer herramientas útiles al sector".
La Junta ha indicado también que mantendrá una interlocución permanente con las federaciones, las organizaciones cinegéticas, los titulares de los cotos, los propietarios y los profesionales para que las políticas públicas respondan al conocimiento técnico y a la realidad del territorio.
"Castilla y León defenderá la caza con argumentos, conocimiento y decisiones concretas. Hablamos de una actividad ligada a nuestra historia, que genera riqueza, contribuye a la gestión de la fauna y constituye una herramienta para fijar población, mantener actividad económica y ofrecer futuro a nuestros pueblos", ha concluido Pino.