SEGOVIA 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Guardia Civil del puesto de Sepúlveda (Segovia) detuvieron a dos hermanos de nacionalidad francesa, X.D., varón de 21 años, y S.D., mujer de 19, como supuestos autores de un delito contra la salud pública al ser sorprendidos portando en el interior de sus cuerpos 900 gramos de hachís.
Según informaron hoy a Europa Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Segovia, los hechos ocurrieron sobre la 1.00 del pasado sábado cuando un grupo de agentes que prestaba servicio en el área de descanso ubicado en el kilómetro 107 de la A-I, en el término municipal de Castillejo de Mesleón observó la llegada de un vehículo marca Mercedes, con dos jóvenes en su interior.
Del turismo salió su conductor, quien de inmediatamente se dirigió al restaurante, mientras en el vehículo permaneció una chica, al parecer dormida, lugar hasta donde se aproximaron los agentes, que apreciaron a simple vista desde el exterior elementos que les indujeron a pensar que en el mismo se había consumido droga, por lo que esperaron a que regresase su conductor.
En ese momento procedieron a la identificación de ambos, momento en el que observaron cómo el varón llevaba una cinta de plástico atada al cinturón que se introducía por el interior del pantalón, lo que provocó sospechas en los guardias, que procedieron a tirar de la misma para comprobar que se trataba de una bolsa de plástico que contenía 25 bolas, al parecer de hachís, con restos de excrementos.
Inspeccionado el vehículo, los agentes hallaron en su interior una bola, al parecer también de hachís, de unos 150 gramos de peso que pertenecía a la joven, según ella misma reconoció, y que había sido pasada en el interior de su vagina desde Marruecos, por lo que procedieron a la detención de los dos jóvenes.
La Guardia Civil informó de los hechos a la juez del Juzgado de Instrucción de Sepúlveda, quien autorizó el traslado de estas dos personas hasta las dependencias del Hospital General de Segovia para el examen radiológico de los detenidos, que dio como resultado que el varón aún tenía en el interior de su estómago e intestinos un importante número de bolas, por lo que se tuvo que esperar a que las evacuara para hacerse con las 105 bolsas, que alcanzaron un peso de unos 750 gramos.
La droga, que podría haber alcanzado en el mercado un valor cercano a los 1.200 euros, había sido recogida en Ketama (Marruecos), lugar de nacimiento de la esposa del joven detenido, donde supuestamente había ido a visitar a la familia de su esposa, para luego ser trasladada hasta la localidad francesa de Lamonzie Monstrastruc, donde residían habitualmente los hermanos.