Un estudio cifra en 18 céntimos el coste de producción del kilo de patata de regadío en CyL

EL consejero Joaquín Antonio Pino, junto al presidente de Asaja en CyL, Donaciano Dujo, durante la presentación del estudio en Bercero.
EL consejero Joaquín Antonio Pino, junto al presidente de Asaja en CyL, Donaciano Dujo, durante la presentación del estudio en Bercero. - JUNTA DE CYL
Europa Press Castilla y León
Actualizado: miércoles, 19 agosto 2026 14:07

La Junta se ha comprometido a reforzar controles para garantizar que los cultivadores perciban un precio que compense dichos costes efectivos para no producir a pérdida

BERCERO (VALLADOLID), 19 (EUROPA PRESS)

Un estudio elaborado por la Universidad de Valladolid ha situado el coste de producción de un kilo de patata de regadío en Castilla y León en 18 céntimos, estimación que ha llevado a la Consejería de Agricultura, Ganaderí, Medio Rural y Política Ambiental a anunciar su propósito de reforzar controles para garantizar que los cultivadores perciban una compensación por encima de dichos costes efectivos y evitar así producir a pérdida.

Así lo ha anunciado esta mañana el titular del departamento, Joaquín Antonio Pino, en el municipio vallisoletano de Bercero, donde precisamente ha aprovechado para presentar públicamente el 'Estudio de los costes de producción del cultivo de patata en Castilla y León' en la campaña 2024-2025, acto en el que han participado representantes del sector y de sus organizaciones profesionales agrarias, así como de la Organización Interprofesional de la Patata de la Comunidad, con quienes la Consejería mantiene una estrecha colaboración para reforzar la competitividad, la rentabilidad y la promoción de este cultivo estratégico.

El documento elaborado por la Universidad de Valladolid persigue ofrecer un cálculo estimativo de los costes de la producción del cultivo de la patata en regadío en la Comunidad. "Aunque los costes reales dependerán de la especificidad de cada explotación, en este estudio se recogen unas características promedio que pretenden ser una herramienta para aportar información y transparencia", ha señalado Joaquín Antonio Pino. No en vano, la Ley de la Cadena Alimentaria establece la obligación de conocer la totalidad de los costes de producción en la actividad agraria, garantizando un reparto equitativo de los beneficios en toda la cadena alimentaria.

La Consejería Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental continuará reforzando los controles sobre el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria en el sector de la patata, con el objetivo de garantizar unas relaciones comerciales equilibradas y transparentes entre todos los operadores. Estas actuaciones persiguen asegurar que los contratos incorporen adecuadamente los costes efectivos de producción, tal y como exige la normativa vigente.

El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino ha señalado que uno de los grandes objetivos de esta legislatura es la defensa de la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas y que esta debe ir acompañada necesariamente de una política orientada al fortalecimiento de la capacidad productiva de Castilla y León. La presentación de este tipo de estudios supone ofrecer a los productores un instrumento de consulta, "Desde la Junta trabajamos para crear las condiciones necesarias para que los agricultores puedan producir más, producir mejor, competir en los mercados nacionales e internacionales y afrontar con garantías los retos futuros".

CYL, PRINCIPAL PRODUCTORA EN ESPAÑA

La patata ocupa una posición estratégica dentro de la agricultura de Castilla y León, principal comunidad productora de España. Aunque la superficie cultivada se sitúa este año en torno a las 16.600 hectáreas, frente a las cerca de 19.500 hectáreas de la campaña anterior, la Comunidad mantiene un liderazgo indiscutible en este cultivo, con una producción próxima a las 900.000 toneladas y alrededor del 50 % del total nacional. Se trata de un cultivo de elevado valor añadido, estrechamente ligado al regadío, que genera actividad económica, empleo y una importante industria de almacenamiento, selección, transformación y comercialización asentada en el territorio. Las previsiones actuales apuntan además a una campaña con buenas perspectivas tanto de producción como de calidad.

El estudio presenta un mercado de la patata complejo en el que la balanza comercial española es estructuralmente deficitaria. Somos un país netamente importador de patata donde el aumento de los costes de producción, la volatilidad de los precios de la energía, los fertilizantes y los productos fitosanitarios ejercen una presión constante sobre los márgenes de rentabilidad de los agricultores.

La superficie sembrada de patata en Castilla y León en 2025, año de referencia del estudio, ascendió a casi 19.500 de hectáreas, un 12 % superior a la superficie sembrada en 2024 concentrándose principalmente en las provincias de Valladolid y Salamanca.

Este estudio revela que los costes totales medios de un cultivo genérico de patata en regadío en Castilla y León en 2025 fueron de 8.023,75 euros/ha, para un rendimiento esperado de 44,7 t/ha de patata estándar de consumo o industrial, por lo que el coste unitario de producción de patata sería de 0,18 euros/kg (179,30 euros/tonelada).

Para la elaboración del estudio que hoy se ha presentado se han tenido en cuenta los costes directos e indirectos de producción, sin considerar las posibles ayudas que puedan percibir los agricultores.

El coste total por hectárea varía entre las provincias. Así, el coste es más alto en Segovia y Ávila, respectivamente, con 8.832 euros/ha y 8.735 euros/ha, mientras que es más bajo en Palencia, con 6.899 euros/ha. Estas diferencias se deben fundamentalmente a las variaciones en los rendimientos previstos, que condicionan las dosis de patata de siembra, los requerimientos de fertilización y la intensidad de los tratamientos fitosanitarios necesarios.

El cultivo de la patata en Castilla y León desempeña un papel muy destacado en la agricultura de la Comunidad que se enfrenta en la actualidad a un escenario complejo por los condicionantes climáticos, las exigencias del consumidor y de la distribución y de las restricciones regulatorias en productos fitosanitarios.

LLAMAMIENTO A LOS CONSUMIDORES

La Junta hace también un llamamiento a los consumidores para que revisen el etiquetado de la patata que adquieren, tanto en productos envasados como en las ventas a granel, y puedan identificar con claridad su procedencia. Elegir patata de origen nacional contribuye al mantenimiento de una actividad agrícola esencial para el medio rural, favorece la sostenibilidad económica de las explotaciones y ayuda a preservar el empleo asociado a toda la cadena de valor del sector.

El cultivo de la patata desempeña un papel esencial en la agricultura de Castilla y León y constituye una importante fuente de riqueza, empleo y actividad económica en numerosas zonas rurales de la Comunidad. La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental continuará trabajando junto a las organizaciones profesionales agrarias, los productores, la industria y la Organización Interprofesional de la Patata de Castilla y León para fortalecer toda la cadena de valor y garantizar unas condiciones que permitan mejorar la rentabilidad de las explotaciones.

La Junta quiere asimismo reconocer el esfuerzo de los agricultores y trasladar a los consumidores la importancia de identificar y valorar la patata de origen nacional, porque detrás de cada kilogramo producido en Castilla y León hay inversión, empleo, profesionalidad y un compromiso permanente con el medio rural.

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