Imagen de los efectos del fuego del Parque Nacional y Regional Picos de Europa - ULE
LEÓN 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
El doctor en Ecología de la Universidad de León (ULE), José Manuel Fernández Guisuraga, ha destacado la importancia en la evaluación de la intensidad o severidad del fuego dentro de su perímetro en la gestión tras un incendio forestal, dado que "no toda la vegetación y los suelos se queman de la misma manera" y así se "permite priorizar las actuaciones en cada zona y determinar dónde son necesarias intervenciones más urgentes".
Así, el experto ha señalado cómo en las áreas afectadas por incendios de mayor intensidad, "lo habitual es llevar a cabo medidas de emergencia o de estabilización de suelos para reducir la erosión", como la instalación de fajinas o albarradas construidas con los propios materiales o con la vegetación quemada, así como el despliegue de acolchados de paja.
Por el contrario, ha explicado que en zonas donde la intensidad ha sido menor, la regeneración natural suele ser "suficiente" y la intervención se limita a asistir a estos procesos y se favorece así la recuperación de la vegetación.
"La regeneración natural es muy potente en la mayoría de los ecosistemas, pero es importante acompañarla con actuaciones adecuadas y, sobre todo, con una gestión preventiva que permita construir paisajes más resilientes", ha apuntado Fernández Guisuraga.
ACTUACIÓN TRAS LOS INCENDIOS
"La regeneración es un proceso que requiere décadas para que los bosques de arbolado recuperen por completo su estructura y función originales", ha afirmado Fernández Guisuraga, quien además ha asegurado que los primeros signos de esta aparecen "mucho antes" y en los meses posteriores al incendio en ecosistemas dominados por robles, encinas o alcornoques, ya pueden observarse nuevos rebrotes desde raíces, troncos o copas.
Por su parte, en bosques dominados por pinos mediterráneos, las semillas se liberan con el calor y las plántulas inician la regeneración del ecosistema de manera natural y sin necesidad de intervención humana en muchos casos.
Asimismo, el doctor ha asegurado que el principal desafío se encuentra en "aquellas áreas que se han visto afectadas por incendios de muy alta intensidad o por fuegos en cortos intervalos de tiempo".
"La regeneración natural se ve gravemente comprometida, ya que las especies germinadoras pueden no haber alcanzado la madurez reproductiva o las especies rebrotadoras pueden haber agotado sus reservas y en esas situaciones es necesario intervenir con medidas de emergencia para evitar la pérdida de suelo por erosión y con reforestaciones de especies autóctonas", ha asegurado el doctor.