VALLADOLID 18 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Facultad de Comercio de la Universidad de Valladolid ofrece un programa personalizado que permite conciliar el estudio con la actividad laboral de los alumnos y cuyos expedientes están "entre los más brillantes".
Incrementar la formación y la empleabilidad de los estudiantes es uno de los preceptos que propugna el Plan Bolonia y que se conoce como Aprendizaje a lo largo de la vida (Lifelong learning), lo que unido al exigente mercado laboral actual, marcado por la crisis, se ha traducido en un incremento de personas que han optado por compatibilizar su trabajo con los estudios de grado.
"Por un lado tenemos dependientes y encargados de tienda que quieren formarse y ampliar su cualificación para poder atender sus propias empresas. Luego tenemos un número importante de personas que estaban desempleadas y han vuelto a la Universidad porque buscan formarse para montar su propio negocio y labrarse su propio futuro", reconoce José Antonio Salvador Insúa, decano de la Facultad de Comercio de la Universidad de Valladolid (UVA), centro que pone "especial empeño" en fomentar este espíritu emprendedor y ayudar a estos estudiantes a fundar sus futuras empresas.
Así, cuando una persona trabaja puede elegir horario de mañana o de tarde y si por sus horarios no pudiera asistir se diseña un plan especial personalizado. Asimismo, los alumnos disponen de un método de evaluación continua a través de la plataforma digital en Moodle.
"Todos los profesores del centro hemos llegado a un acuerdo para facilitar la evaluación continua de estos alumnos que no pueden asistir por motivos laborales. Por ejemplo, para esto es muy importante el curso de adaptación. No estamos hablando de enseñanza a distancia, sino de evaluación continua a través de internet", puntualiza Salvador Insúa.
El decano recalca la importancia de contar con un plan de estudios que se diseñó "con la colaboración de las empresas", incluyendo aquellas materias consideradas "fundamentales" para formar a sus futuros empleados.
Ello se refleja no sólo en la alta empleabilidad sino en que "muchas personas que están trabajando, que quieren mejorar en su nivel laboral y desean seguir con su formación a lo largo de la vida están escogiendo el Grado en Comercio".
En este sentido, el decano confirma que el cupo de alumnos que pueden cursar estudios universitarios a través de la modalidad de Acceso para mayores de 40 años se está cubriendo "totalmente".
Estos estudiantes, además de compaginar trabajo y estudios, se encuentran entre los más brillantes. De hecho, este curso una de las Matrículas de Honor que se han concedido a los Proyectos Fin de Grado ha sido para una persona que trabaja y hay un porcentaje muy alto de alumnos con sobresaliente, subraya el decano.