ZAMORA 16 Nov. (EUROPA PRESS) -
El grupo Recoletas incorpora el diagnóstico y tratamiento del cáncer en el hospital abierto hace menos de un año en la capital zamorana. El servicio de Oncología, el primero de carácter privado que existe en la provincia, está dirigido por el médico especialista José Valero Álvarez-Gallego. Según fuentes del centro médico, uno de cada tres varones y una de cada cinco mujeres se verá afectado por el cáncer a lo largo de su vida, por eso "dada la incidencia y gravedad de esta enfermedad, el Hospital Recoletas Zamora ha decidido incorporar este servicio a su actual cartera", más aún teniendo en cuenta "la importancia vital que supone en la lucha contra esta enfermedad el poder realizar un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado de forma inminente".
Con la incorporación del nuevo servicio de Oncología se podrá valorar y diagnosticar al paciente en la misma visita, así como indicar su tratamiento. Además, los pacientes que requieran quimioterapia, podrán recibirla en el mismo hospital, sin necesidad de salir de Zamora, como hasta ahora. En el centro se ha habilitado una zona de hospital de día oncológico para que, de forma confortable, puedan recibir el tratamiento.
Por otra parte, en aquellos casos que se requiera de otro tipo de tratamiento como radioterapia o braquiterapia, los pacientes de hospital Recoletas de Zamora recibirán trato preferente en el Instituto Oncológico del Hospital Campo Grande de Valladolid, propiedad de Grupo Recoletas, donde serán atendidos sin listas de espera.
Según explicó Álvarez Gallego, "el avance en el diagnóstico precoz y en el desarrollo de los múltiples tratamientos que existen en la actualidad, han hecho posible que cada vez los pacientes toleren y admitan mejor los tratamientos, con menos efectos secundarios y una importante mejora en la calidad de vida del paciente durante el mismo".
Además, apuntó, "los tratamientos oncológicos son cada vez más personalizados y específicos, por eso, dependiendo del tipo de tumor y de las características del paciente, se pueden ajustar las dosis e incluso aplicarlas justo en el punto necesario, sin dañar otros órganos como antiguamente".