De Margarida, durante la rueda de prensa. - ECOVA
VALLADOLID 20 May. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Estudios Económicos (ECOVAEstudios) ha advertido, durante la presentación del Observatorio Económico Agroalimentario de Castilla y León 2025, que "la guerra comercial, la inflación y la incertidumbre internacional están tensionando fuertemente al sector·.
Así lo ha apuntado el director de ECOVAEstudios, Juan Carlos De Margarida, que ha incidido en que el contexto internacional actual, marcado por los conflictos bélicos, el encarecimiento de los costes energéticos y el cambio climático, genera un escenario de "gran incertidumbre que afecta de manera directa a agricultores, ganaderos e industrias". Según ha explicado, este incremento en los costes de producción acaba repercutiendo de forma "inevitable" en el consumidor final.
Entre las principales realidades extraídas del observatorio, De Margarida ha detallado que el precio percibido por los agricultores por la venta de sus productos ha caído una media del 6,9 por ciento. Por el contrario el de los ganaderos ha crecido en torno al 4,6 por ciento.
Asimismo, el responsable de la entidad ha señalado que en el conjunto de España persiste la brecha entre los precios en origen a la salida de las explotaciones agrarias y los precios mayoristas en los mercados centrales de destino. Esta diferencia supera el cien por ciento en muchos de los alimentos analizados, lo que evidencia una realidad en la que el campo vende más barato mientras el consumidor continúa pagando más caro.
Ante esta situación, desde el Observatorio Agroalimentario han alertado sobre los riesgos de que el sector pierda competitividad, lo que podría acarrear consecuencias importantes como una menor producción, destrucción de empleo y una aceleración de la despoblación rural. En este sentido, han calificado el relevo generacional como "la gran emergencia silenciosa del campo".
Como vías de solución para transformar la cadena agroalimentaria regional, el director de ECOVAEstudios ha apostado por la sostenibilidad ambiental y económica, la innovación tecnológica y, de manera decisiva, el mercado exterior.
A este respecto, ha insistido en que la clave para mitigar los riesgos internacionales pasa por diversificar las exportaciones y abrirse a nuevos destinos, concluyendo que Castilla y León debe aspirar a convertirse en una referencia mundial en innovación agroalimentaria.