VALLADOLID 9 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigadores y profesores de la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia (ETSIIAA) de la Universidad de Valladolid ha estudiado comunidades de nematodos del suelo en una mina clausurada en el norte de la provincia para evaluar el grado de recuperación del ecosistema.
La investigación, publicada recientemente en la revista internacional 'Applied Soil Ecology', analiza estos gusanos cilíndricos diminutos en una mina de carbón restaurada en Guardo (Palencia) y en un bosque de robles aledaño con el objetivo de determinar qué estrategias de manejo favorecen el desarrollo de un suelo más complejo y funcional.
Los resultados de las analíticas han mostrado que la presencia de matorral en el suelo de la mina desempeña un papel especialmente relevante en la recuperación de estas comunidades, mientras que el efecto del pastoreo ha resultado comparativamente menor. Para alcanzar esta conclusión, los expertos han analizado 50 muestras de suelo y los nematodos presentes en cada una de ellas, al actuar estas especies como verdaderos bioindicadores de la calidad y salud del entorno.
La profesora de Zoología en la ETSIIAA, Mercedes Fernández, ha explicado que estos animales son muy sensibles a los cambios ambientales y que descubrir qué especies colonizan el entorno aporta información clave sobre la evolución del suelo. De las 50 muestras analizadas, 40 han procedido de la mina restaurada y 10 del bosque aledaño, aplicándose diferentes tratamientos que simulan variadas estrategias de manejo con presencia o exclusión de ganado y matorral.
El investigador María Zambrano en el área de Ecología de la UVa, Juan García-Duro, ha añadido que esta metodología ha permitido discernir qué manejo puede ser más favorable para recuperar el suelo de acuerdo con los datos aportados por los nematodos. Los valores de diversidad de estos animales han sido máximos en el bosque, seguidos de las zonas de la mina restaurada donde prolifera el matorral leñoso.
Estos matorrales, principalmente leguminosas como escobas y piornos, han favorecido el desarrollo de la comunidad de nematodos y la complejidad de las redes tróficas, acercando las características de la mina a las del suelo forestal.
La catedrática de Ecología de la UVa, Carolina Martínez-Ruiz, ha indicado que este hallazgo apoya los resultados de trabajos previos en la misma zona donde hallaron que el matorral ejerce un efecto protector sobre los robles jóvenes que colonizan la mina. Asimismo, Martínez-Ruiz ha destacado la importancia de continuar observando la evolución de estas minas tras su proceso de restauración iniciado a principios de los años 2000.
La investigación ha aplicado una perspectiva innovadora basada en el análisis del ADN ambiental mediante herramientas de secuenciación masiva extraídas directamente de las muestras de suelo. El profesor del área de Zoología, Jordán Muñoz, ha detallado que este enfoque genético ha permitido identificar 49 familias y 98 géneros de nematodos para caracterizar la comunidad de la mina y el bosque.
Este trabajo, enmarcado en el proyecto RESTORMINE del Ministerio de Ciencia e Innovación, constituye un primer paso en la caracterización de la calidad del suelo mediante estos animales microscópicos, recordando la importancia de preservar a los seres vivos que habitan en la hojarasca y el subsuelo.