Actualizado 11/02/2012 19:55 CET

ICV pregunta al Gobierno por qué no se recoge en las pruebas de resistencia del CSN un fallo del reactor de Garoña

MADRID/BURGOS, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -

La diputada de ICV en el Congreso, Laia Ortiz, ha registrado una pregunta en el Congreso para conocer por qué no se recoge un fallo en el reactor de Garoña detectado por la empresa que lo construyó, General Electric, en los informes realizados por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), sobre las pruebas de resistencia a las centrales nucleares españolas tras el desastre de Fukushima.

Según explica ICV, la empresa norteamericana fabricante de reactores nucleares, General Electric, ha elaborado un informe en el que afirma que el reactor nuclear 'BWE/2-5', de agua en ebullición y que está instalado en la planta atómica española, presenta un problema de fricción en las barras de control que, a su juicio, afectaría a la seguridad humana y medioambiental en caso de terremoto.

Así, la iniciativa, a la que ha tenido acceso Europa Press, cuestiona a su vez al Ejecutivo si comparte la preocupación expresada por dicha empresa en torno al fallo detectado en el reactor instalado en Garoña, al mismo tiempo que si piensa recomendar al CSN que la instalación burgalesa cambie todo el sistema de accionamiento de las barras de control y qué coste conllevaría dicha medida.

Igualmente, desea conocer si dicho órgano regulador tenía constancia del fallo antes de la comunicación de General Electric y, en caso afirmativo, por qué no lo había hecho público. Además, quiere saber si la "evidencia" de un nuevo fallo en Garoña va a afectar a las pretensiones de prórroga del Ejecutivo sobre la central.

FALLO COMUNICADO

En concreto, ICV detalla que el fallo consiste en una interferencia o fricción de las barras de control con los canales de combustibles, cuando estos van a hacer sus funciones de absorber los neutrones para la reacción nuclear. "De producirse un terremoto y fallaran las barras de control este problema podría ocasionar la imposibilidad de parar la central en caso de emergencia", advierte.

El informe emitido por la empresa norteamericana ha sido remitido al Consejo de Seguridad Nuclear americano (NRC, por sus siglas en inglés), además de a las empresas que operan en las centrales de este tipo de diseño, como Nuclenor en el caso de Garoña, según cita Ortiz.