El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, durante la inauguración en Madrid del I Simposio Internacional de la Patata. - JCYL
VALLADOLID 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Junta de Castilla y León trabajará con el sector de la patata en la creación de una marca de calidad que permita identificar el origen del producto de la Comunidad, diferenciarlo en el mercado y reforzar su posición comercial, con el objetivo de trasladar el liderazgo productivo autonómico a un mayor valor añadido para los agricultores.
Así lo ha avanzado el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, durante la inauguración en Madrid del I Simposio Internacional de la Patata, donde ha defendido la necesidad de mejorar la trazabilidad y la identificación de origen tanto en el producto envasado como en la venta a granel.
La iniciativa se acompañará de acciones de promoción a través del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) y de la colaboración de la Organización Interprofesional de la Patata de Castilla y León, con la participación de productores, industria, almacenistas, envasadores, comercializadores y distribución, ha indicado.
En este contexto, la Junta ha apuntado, en un comunicado, que Castilla y León mantiene una posición de liderazgo, con producciones próximas a las 900.000 toneladas en los últimos ejercicios, alrededor de la mitad del total nacional, aunque la superficie sembrada ha descendido esta campaña un 14 por ciento, hasta unas 16.679 hectáreas. Valladolid y Salamanca figuran entre las principales provincias productoras.
El consejero ha atribuido la complejidad de la campaña a la reducción de la superficie, los episodios de altas temperaturas y la concentración de la recolección, factores que han coincidido con la entrada de patata procedente de otros países y el solapamiento de producciones de distintas zonas.
En este contexto, ha situado la rentabilidad de las explotaciones como condición esencial para el futuro del cultivo y ha recordado que la Junta elabora junto a la Universidad de Valladolid un estudio sobre los costes de producción de patata en la Comunidad. Esta herramienta pretende aportar transparencia a la cadena y contribuir a que las relaciones comerciales tengan en cuenta el coste efectivo de producción.
Por otro lado, ha incidido en que la Consejería reforzará los controles sobre el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria en las relaciones contractuales y operaciones comerciales, con el fin de que el valor se distribuya de forma equilibrada entre agricultores, industria, almacenistas, envasadores y distribución.
Pino ha reclamado además que los productos importados cumplan requisitos equivalentes a los exigidos a los agricultores españoles en ámbitos como la sanidad, la fitosanidad, el medio ambiente, las condiciones laborales y la trazabilidad. También ha pedido disponer de alternativas eficaces para combatir plagas y enfermedades tras la retirada de determinadas materias activas.
Así, el consejero ha defendido que Castilla y León debe avanzar desde el liderazgo productivo hacia un mayor peso tecnológico, industrial y comercial, mediante una mejora de la conservación, transformación y comercialización de la patata que genere más empleo y riqueza en el medio rural.