SEGOVIA, 26 Dic. (EUROPA PRESS) -
La subdelegada del Gobierno en Segovia en funciones, María Teresa Rodrigo Rojo, ha recomendado a quien tome su testigo en la Administración "ganas de trabajar e ilusión" así como "cierto grado de paciencia" para afrontar un puesto que, según señala, supone mucho esfuerzo especialmente en época "de vacas flacas".
Rodrigo (Espirdo, Segovia, 1956) tomó posesión de su cargo en febrero de 2008 en sustitución de Juan Luis Gordo, un día después de renunciar a su acta de procuradora en las Cortes de Castilla y León. Tras el triunfo del PP en las generales y el nombramiento del nuevo Gobierno, en enero se reincorporará como médico de familia en el Centro de Salud Segovia I.
Como balance de estos años al frente de la Subdelegación, valora especialmente la acogida de los funcionarios y el desempeño de un trabajo "interesante" a pesar de algunos "malos ratos". Rodrigo reconoce que el trabajo es duro, principalmente en periodo de crisis, y lamenta las críticas hacia la actividad política debido sobre todo al desconocimiento que se tiene de ella.
La subdelegada asemeja el cargo de político al del presidente de una comunidad de vecinos. "Todo son propuestas pero después no hay quien ponga soluciones. La gente se aleja de la política porque no la conoce, supone mucho esfuerzo", incide.
De su mandato, destaca las inversiones en Patrimonio llevadas a cabo por el Gobierno de España en la provincia segoviana. En este sentido, recuerda que se han mejorado muchos monumentos y señala entre las grandes actuaciones la recuperación de las Murallas de Cuéllar, del siglo XII, que supuso una inyección de 3,5 millones por parte del Ministerio de Fomento y permite ya el paseo al visitante.
Las inversiones en la Muralla de Segovia o las acometidas en los jardines y el Palacio del Real Sitio de San Ildefonso también han contribuido a que María Teresa Rodrigo se lleve un 'buen sabor de boca'. Frente a ello, señala como una de sus espinas la adjudicación del desdoblamiento de la SG-20, la carretera de circunvalación de Segovia.
Ahora, espera que el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy pueda adjudicar el proyecto lo antes posible, aunque admite que los retos en Segovia estarán determinados por la evolución de la crisis. "Se han puesto las bases para que España salga de esta situación; cuando eso ocurra, espero que Segovia tenga las inversiones que necesita", apunta en declaraciones a Europa Press.
CORDIALIDAD ENTRE INSTITUCIONES
La subdelegada del Gobierno saliente también valora de su paso por la Administración las relaciones mantenidas con la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Segovia, así como el grado de colaboración.
"Han sido unas relaciones buenas y cordiales la mayor parte de las veces. Como instituciones, nos respetamos, también como personas", resalta.
María Teresa Rojo, licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, y médico en activo durante 25 años, se reincorporará a los servicios sanitarios del Sacyl al día siguiente del su cese como subdelegada, que según estima se producirá en la primera o la segunda semana de enero.
Esta profesional segoviana asegura que le apetece volver a su trabajo y que los cambios siempre vienen bien. "No me cuesta volver porque me gusta mucho lo que voy a hacer", asevera, si bien reconoce que le hará falta un poco de reciclaje después de ocho años dedicada en exclusiva a la vida política.