Medio centenar de vecinos de Robladillo (Valladolid) recrean un año más su Belén Viviente. - RAÚL ALONSO
ROBLADILLO (VALLADOLID), 19 (EUROPA PRESS)
La localidad vallisoletana de Robladillo, recrea, otro año más, el Nacimiento del Niño Jesús en su afamado Belén Viviente. En esta decimotercera edición, los vecinos y la organización del Belén renuevan sus ilusiones y su empeño por dar a conocer uno de los acontecimientos históricos más importantes de la humanidad a la numerosa afluencia de público que acude a este pequeño pueblo de Valladolid.
Los casi 50 actores dan vida a las escenas más importantes del Nacimiento del Hijo de Dios, desde la Anunciación del Ángel Gabriel a María, pasando por el censo romano, la petición de posada, el anuncio del ángel a los pastores hasta la llegada al portal con el Niño recién nacido.
Durante el recorrido de la Virgen, montada en un burro, y San José buscando el Portal, la Sagrada Familia se cruza con los diversos oficios que se dan cita durante el mercado. Cestería, alfarería, panadería, verdulería, lavanderas, carnicería, taberna, artesanía, castañas asadas, quesería, chocolates, herrería y hasta los labriegos con sus antiguos aperos de labranza.
Este Belén Viviente de Robladillo se caracteriza porque los espectadores pueden interactuar con los protagonistas de la representación, tomarse un caldo, vino, queso, lentejas o sopas de ajo en los distintos oficios. Pero, sobre todo, por los diálogos que aparecen en escena de María y José con los distintos quehaceres. Se trata, en definitiva, de una mezcla de lo que reflejan los Evangelios con una adaptación propia del guión para un mayor dinamismo del Belén Viviente.
Una de las imágenes y escenas más bellas, que causa asombro y emoción a propios y a extraños, es la bajada en solitario por el camino de la Atalaya de La Virgen y San José, con el centenario roble a sus espaldas, mientras la niebla realza la hermosura de su llegada a Belén.
En la edición de este año se han aumentado los diálogos entre los personajes y en el inicio de la representación se interpretará el comienzo el Evangelio de Juan. Además, esta edición es un punto de inflexión por los cambios que se producirán en el Belén del año que viene.
Robladillo celebra el Belén Viviente el jueves 25 de diciembre, día de Navidad, a partir de las 12 del mediodía, y el sábado 27 de diciembre a partir de las siete de la tarde, dejando para el lunes 5 de enero, desde la seis de la tarde, la representación de la llegada de los Reyes Magos, que no es una cabalgata al uso.