San José y el Niño, de Salzillo. - EUROPA PRESS
VALLADOLID, 4 May. (EUROPA PRESS) -
El Museo Nacional de Escultura, ubicado en Valladolid, reivindica la figura del murciano Francisco Salzillo y su capacidad de "atrapar el instante" a través de sus obras, que se exhiben en una muestra monográfica compuesta por una colección "muy selecta" de 26 piezas de un "valor artístico irremplazable".
Con el título de 'Salzillo. El instante detenido', la muestra se podrá visitar desde este martes, 5 de mayo, al 23 de agosto, en el Palacio de Villena del Museo Nacional de Escultura, que desde su creación en 1933 demostró interés por Salzillo y a lo largo de los años ha intentado conseguir una "representación adecuada" de la producción del "gran escultor del siglo XVIII en el Levante español", según ha explicado el comisario y conservador de Área de Colecciones e Investigación, Miguel Ángel Marcos, en declaraciones recogidas por Europa Press.
Con las incorporaciones realizadas y piezas cedidas desde diversas instituciones públicas y privadas de Castilla-La Mancha, Castilla y León y Murcia, como el Ayuntamiento de Lorquí, el Museo Diocesano de la Catedral de Murcia y el Museo Salzillo, se ha conformado una exhibición para "poder disfrutar" del artista barroco en "todas sus vertientes", desde su proceso creativo hasta sus "obras fundamentales" finalizadas.
Se trata de una muestra con 26 piezas -- de las que dos no las firma Salzillo pero sí están relacionadas con su producción--, divididas en seis salas del Palacio de Villena y que atienden a "diversidad de formatos", desde pequeños bocetos que muestran ya la "genialidad" del artista a "grandes conjuntos llenos de movimiento y sentimiento".
En la primera sala se aborda 'El proceso creativo' de Salzillo, en un recorrido que se abre con la escultura 'Santa Ana enseñando a leer a la virgen', obra adquirida en 1961 por el Museo Nacional de Escultura en el marco del proceso de incorporación de obras de Salzillo, una pieza que, sin embargo, en 1973 se descartó como propia del escultor murciano y fue finalmente atribuida a uno de sus discípulos, Juan Porcel. Esta obra ejemplifica las dificultades habidas para acotar la producción de Salzillo y también la inclinación que ya desde sus inicios ha tenido el museo por la obra del artista, en paralelo al afán por ensalzar la obra de la escultora Luisa Roldán.
En la misma sala, se reúnen diversos bocetos en pequeño formato, como los de San José con el niño, para dar paso después a una segunda sala centrada en el "leitmotiv" de la muestra, el "instante detenido", esa capacidad del autor de "detener y capturar el momento", con obras como 'Virgen de la leche', 'Santa Clara arrebata en mística contemplación' o 'Cristo de la agonía'.
Bajo el título de 'Ecos de obras perdidas', en la tercer sala se hace una "pequeña reflexión" sobre las piezas perdidas del autor y su documentación, un contexto en el que se exhibe una imagen de la Inmaculada en pequeño formato realizada para el Colegio de la Purísima de Murcia en 1931, boceto de la monumental que se quemó.
En el siguiente espacio, se invita a apreciar la escultura del vestir, la "gran minusvalorada de la escultura española", tal y como ha indicado el comisario de la muestra, una expresión artística que simboliza "la gran obra total" y que alcanzó su máximo esplendor en los siglos XVII y XVIII, con Salzillo como un autor que decidía estas vestimentas. Entre las piezas expuestas, destaca la 'Dolorosa de Lorquí', que conserva su vestimenta original restaurada recientemente por el Instituto de Patrimonio Cultural de España.
En la quinta sala, se encuentra el espacio "más espectacular" de la muestra, dedicado a la escultura procesional, de la que Salzillo fue uno de los "mejores intérpretes". El escultor realizó para congregaciones gremiales imágenes como 'San Roque con el ángel y el perro' o 'San Antonio Abad sometiendo al dragón', presentes en una sala en la que también se encuentra una imagen de San Francisco de Asís, procedente de la Iglesia de San Sebastián de Villacastín (Segovia).
Esta sala acoge, asimismo, el paso del 'Prendimiento', prestado por la Cofradía de Jesús de Murcia y una de las "obras cumbres de la plástica española y europea", tal y como ha destacado Marcos, para explicar que la exposición concluye con una "vuelta de tuerca" al pasar de las grandes imágenes a un formato pequeño con imágenes devocionales en la última sala, con tres obras "excepcionales", como un busto de la Dolorosa, obras "fundamental" de la producción del murciano, y una figura del niño Jesús desnudo, que muestra la "habilidad" que el protagonista tenía para "tratar la anatomía infantil".
Esta exposición, que supone la primera vez que se verán expuestas juntas las obras de Salzillo pertenecientes al Museo Nacional de Escultura, tiene lugar casi dos décadas después de la última gran muestra monográfica dedicada a este artista, en 2007 en el Museo Salzillo de Murcia.
COOPERACIÓN INSTITUCIONAL
En este sentido, la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Ángeles Albert, ha subrayado que la puesta en marcha de esta muestra ha sido posible debido a la "cooperación institucional", en este caso para "acentuar la mirada" de Salzillo, que "no ha sido suficientemente tratada".
Por su parte, el alcalde de Lorquí (Murcia), Joaquín Hernández, ha puesto también en valor la colaboración para dar a conocer el patrimonio de Salzillo, lo que también se realizará con una amplia programación cultural además de la exposición.
De este modo, se suma una escuela de verano para niños, así como visitas temáticas durante los meses de verano, abiertas al público en general y a asociaciones de la ciudad de Valladolid.