BURGOS 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Comité de Empresa de Sanidad y Familia de la Junta de Castilla y León ha reclamado a la Gerencia de Servicios Sociales que no reduzca personal en el Centro Residencial de Atención a Personas con Discapacidad Intelectual (CAPDI) Fuentes Blancas de Burgos.
La representación de los trabajadores ha pedido a la Junta que "recapacite" y ha convocado una concentración el próximo 10 de marzo en la Gerencia Territorial de Servicios Sociales de Burgos, según un comunicado del Comité recogido por Europa Press.
Este centro público presta su servicio a personas con gran dependencia y necesidades de atención en todos los ámbitos de su vida y el Comité ha recordado que lleva tiempo denunciado públicamente falta de personal en los centros dependientes de la Gerencia de Servicios Sociales.
En este sentido, ha advertido de que no se incrementó personal con el paso a la jornada de 35 horas, tampoco con el nuevo convenio colectivo y con la ponderación horaria (reducción de jornada de 82 minutos por noche trabajada) ni con otros cambios como el nuevo modelo de atención centrado en la persona, las unidades de convivencia o el programa de eliminación de contenciones.
Sin embargo, la respuesta por parte de Gerencia de Servicios Sociales es un "bloqueo" de seis puestos de Técnico en Atención Directa, tres puestos de Personal de Servicios y un Educador de Persona con Discapacidad Intelectual, ha asegurado la representación de los trabajadores.
Además, ha incidido en que en el CAPDI Fuentes Blancas se han eliminado, después de las obras de adecuación del centro a la ley, 33 plazas en régimen de internado, lo que ha reducido la capacidad del centro en un 75 por ciento, "por lo que muchas familias se verán privadas del servicio de residencia público y especializado en su cuidado, promoción de su autonomía e inserción social", ha añadido.
MENOS PERSONAL Y MÁS ATENCIÓN
Por otro lado, estas obras no han reducido las unidades o módulos, las habitaciones o los salones e incluso son más los comedores que coinciden en sus horarios y deben atenderse por menos personal de forma cada día más individualizada para asegurar autonomía y vigilar la seguridad de todos.
"El ritmo de trabajo de nuestros trabajadores se ha incrementado y esta sobrecarga afecta directamente a su salud", ha criticado el Comité, que ha explicado que el personal de servicios se encarga de la limpieza, reparto de comidas, así como labores de lavandería de todo el centro y, aunque se haya reducido el número de residentes, los metros del centro son los mismos y existen más comedores.
Por su parte, los técnicos de atención directa deben seguir un nuevo modelo de atención con usuarios cada día más dependientes y que con el programa de eliminación de contenciones (físicas y químicas) "deben estar más alerta en todo momento e incluso pueden recibir agresiones por parte de los residentes".
También se ha dotado a estos centros de camas cota cero, que obligan a realizar posturas forzadas por parte de estos dos colectivos, lo que provoca trastornos musculoesqueléticos todavía no evaluados ni reconocidos.
Asimismo, los educadores de personas con discapacidad han visto incrementados sus programas individuales, realizando tareas de vigilancia y sacrificando otros programas como ocio, autonomía personal, aulas del centro de día, todo ello por haber reducido efectivos.
De esta forma, el cuidado y atención de aquellos usuarios, que por esa reducción de personal no tengan organizadas sus actividades y programas, recae sobre los técnicos de atención directa.
El Comité ha señalado que las necesidades de servicio (trabajo en día de libranza o cambios de turno continuos) se han incrementado ya para asegurar el servicio, aunque sea "por debajo de lo deseable" e impidiendo una "adecuada" conciliación de la vida laboral y familiar que asegure un adecuado descanso y que puede provocar incapacidades temporales (bajas médicas) que tardan en ser cubiertas y provocan más necesidades de servicio.
"Se trabaja con personas que requieren un cuidado y atención adecuado y de calidad, pero la Gerencia de Servicios Sociales habla de números y no ve la realidad y el importante trabajo que se realiza en estos centros", ha agregado.
El Comité considera que, para asegurar un bienestar físico, personal, emocional y una adecuada atención a sus necesidades y capacidades la reducción de personal "es totalmente contraria y la calidad del servicio se verá altamente comprometida".
Por todo ello, ha rechazado la reducción de personal en el CAPDI Fuentes Blancas y ha pedido a los familiares de los residentes que les apoyen en esta petición "por el bienestar de las personas con discapacidad intelectual que en él residen".