Plataforma por el Soterramiento rechaza el futuro túnel entre Unión y Pelícano "un agujero" que "no es la solución"

Rueda de prensa de la Plataforma por el Soterramiento del Ferrocarril en Valladolid.
Rueda de prensa de la Plataforma por el Soterramiento del Ferrocarril en Valladolid. - PLATAFORMA POR EL SOTERRAMIENTO DEL FERROCARRIL
Europa Press Castilla y León
Publicado: jueves, 22 mayo 2025 13:42

VALLADOLID 22 May. (EUROPA PRESS) -

La Plataforma por el Soterramiento del Ferrocarril en Valladolid ha manifestado este jueves su oposición a la construcción "de más túneles" en Valladolid como el de Padre Claret o el que se pretende ejecutar para unir la Calle Unión con la Calle Pelícano, porque se trata, a su juicio, de "agujeros" que "no consiguen los objetivos deseados para hacer de Valladolid una ciudad más compacta, más solidaria y más integradora".

En una rueda de prensa que han ofrecido representantes de la Plataforma en la capital, han rechazado que "se pierda más tiempo" y reclaman que "no se tire un euro más a la basura" para retomar "de manera urgente el soterramiento como el único proyecto realmente integrador, solidario que garantizaría la igualdad entre todos los ciudadanos".

La Plataforma considera que se ha anunciado "a bombo y platillo", el nuevo túnel entre la Calle Unión y la Calle Pelícano, licitado por la Sociedad Valladolid Alta Velocidad en marzo de este año y cuyo proyecto ha sido aprobado este mismo lunes por el Ayuntamiento de la capital, que está a favor de retomar el soterramiento.

Para la Plataforma resulta "evidente" que el proyecto aporta "un agujero más para comunicar ambos márgenes de la vía" pero, "igual que en Padre Claret, no es la solución adecuada para mejorar la integración y la accesibilidad para las personas que viven al otro lado de este muro de la vergüenza que divide la ciudad, y que permanecerá a pesar de la construcción de estos túneles que invaden la ciudad con largas escaleras y rampas interminables".

Para este colectivo, representado entre otros por el ex subdelegado del Gobierno socialista Cecilio Vadillo, se ha comprobado como, "a pesar de la construcción del túnel de Padre Claret, el Mercado de Delicias no ha visto mejorada su actividad económica y sigue languideciendo por, entre otras razones, esa falta de comunicación entre ambos lados de las vías".

Con estas iniciativas, y otras como la de la nueva estación de Campo Grande, consideran que el objetivo del ministro de Transportes, el vallisoletano Óscar Puente, "es impedir, como sea y a coste de lo que sea, el soterramiento, objetivo que dejó muy claro en su toma de posesión".

APUESTA POR UNA ESTACIÓN SOTERRADA

La Plataforma ha insistido en su apuesta por el soterramiento y por una estación de ferrocarril también subterránea y acuden al ejemplo de la de Murcia, un modelo que consideran que "permitiría accesos en igualdad de condiciones desde el centro de la ciudad y desde Delicias, lo que sí mejoraría la igualdad entre los ciudadanos".

Si además, han apuntado, el nuevo aparcamiento subterráneo para dar servicio a la estación "se construyera en el suelo liberado de los antiguos talleres de Renfe con accesos desde el Paseo Farnesio (por ejemplo) se mejoraría de manera muy importante la movilidad sostenible en la ciudad".

Sin embargo, se preguntan "cómo es posible que no haya ningún estudio que valore la incidencia negativa del muro sobre la vida de los ciudadanos, tanto desde el punto de vista social como urbanístico".

También consideran que "no hay ningún estudio que compare los beneficios de ambos proyectos", algo que vinculan a que "saben" que "los beneficios del soterramiento frente a la falsa integración son innumerables".

"¿Qué son 3 pasarelas y 19 túneles estrechos, oscuros e inseguros, frente a un soterramiento que aportaría a la ciudad más de 150.000 metros cuadrados?", se han preguntado.

"Renunciar al soterramiento es renunciar a crear un futuro mejor para las próximas generaciones", han reiterado con el lamento de que "algunos dicen que no se puede interrumpir y dejar a medias la integración, olvidando que lo que realmente se dejó a medias fue el soterramiento aprobado en el convenio de 2002, después de que Renfe se garantizara los nuevos talleres con un coste de 180 millones de euros, también financiados por los vallisoletanos, y Adif gran parte de la variante de mercancías y otras infraestructuras".

Así, le resulta "curioso" a la Plataforma que "cuando se debían iniciar los trámites para el soterramiento traicionaron en 2017 a los ciudadanos en un Consejo de Administración de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, comprometiéndose a recalificar el suelo liberado para que Adif pueda especular en el futuro sin que esto repercuta en beneficio de la ciudad".

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