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Ha declarado por videoconferencia desde Murcia con motivo de las diligencias por su fuga abiertas en el Juzgado de Instrucción 3 de la capital vallisoletana VALLADOLID 19 Feb. (EUROPA PRESS) -
El recluso que en febrero de 2025 se fugó del Centro Penitenciario de Valladolid oculto en un petate ha comparecido hoy en sede judicial donde ha reconocido la autoría de un delito de quebrantamiento de condena con motivo de la referida evasión en la que contó con la ayuda de otros presos que fueron excarcelados el mismo día y que se encuentran investigados por estos hechos.
La comparecencia de A.B.M, condenado por narcotráfico y blanqueo de capitales, se ha producido esta mañana por videoconferencia desde Murcia y ante la jueza de Instrucción número 3, donde, tal solo a una única pregunta de su letrado defensor, se ha limitado a confesar la autoría del referido delito, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.
El citado preso fue detenido en octubre del pasado año por la Policía Nacional en Casarrubios del Monte (Toledo), tras ser El localizado en un restaurante, donde había acudido a comer con otras personas, poniendo así fin a casi ocho meses huido.
La investigación la desarrollaron agentes de Udyco Central de la Comisaría General de Policía Judicial y de Policía Judicial de la Comisaría de Plasencia, que fueron los que aportaron la información clave que dio con el paradero de A.B.M., el preso que se había fugado en febrero cuando cumplía una pena de 28 años de prisión por delitos relacionados con tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
El prófugo detenido, de 48 años, está relacionado con una organización criminal conocida como los Hilarios de Plasencia, de ahí que fuera clave la información aportada por los agentes de Policía Judicial adscritos a esta provincia de Cáceres.
Las pesquisas policiales permitieron comprobar, tras varias vigilancias y seguimientos realizados, que el detenido había quedado en un restaurante de la localidad de Casarrubios del Monte, en Toledo, con varias personas. Una vez comprobado que se trataba del fugado, se procedió a su inmediata detención.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado mantenían desde el 14 de febrero una investigación por la fuga de este recluso del centro penitenciario de Valladolid, lo que motivó el arresto de varios internos por un delito de quebrantamiento de condena como cooperadores necesarios.
Las imágenes de seguridad apuntaban a que el fugado habría eludido los controles internos de la prisión al ser trasladado escondido dentro de un voluminoso bulto transportado en un carro portaequipaje, contando con la ayuda de otros reclusos que habían sido puestos en libertad ese mismo día. El director de Villanubla fue relevado días después de esta evasión.
VIGILANCIAS Y SEGUIMIENTOS A SU ENTORNO
Los agentes de la Policía seguían la pista del fugitivo, que estaba en prisión por ser considerado uno de los cabecillas de una poderosa organización criminal dedicada al tráfico de drogas y al blanqueo de capitales. Además le constaba otra requisitoria por la Audiencia Provincial de Cáceres por falsedad documental.
Durante varias semanas, las unidades policiales realizaron diversas gestiones de investigación, vigilancias y seguimientos a determinadas personas de la localidad de Plasencia, algunos de ellos familiares del fugado, de los que se sospechaba que podían estar prestando ayuda para eludir la acción de la justicia y seguir delinquiendo, además de suministrarle cobertura para su subsistencia.
Al ser identificado, el prófugo mostró a los agentes un carné de conducir manipulado con la fotografía del detenido, aunque los datos correspondía a un familiar, intentando así despistar a los agentes. Además se procedió a la detención de un segundo varón, de 26 años de edad, como presunto autor de un delito de encubrimiento.