SALAMANCA, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
El juez ha decretado ingreso en prisión para dos varones tras ser detenidos por un robo con violencia e intimidación cometido en un locutorio de Salamanca, donde sustrajeron más de 8.200 euros tras amenazar y agredir a una empleada.
La operación, denominada PANA, comenzó tras el atraco que tuvo lugar el pasado 6 de octubre, cuando dos individuos accedieron al establecimiento con el rostro parcialmente cubierto y guantes. Mientras uno de ellos se dirigió a la zona donde se encontraba la caja destinada al envío de dinero, el otro vigilaba el interior del local.
Al percatarse de lo que estaba sucediendo, la empleada intentó activar la alarma, momento en el que uno de los asaltantes la agarró del pelo y la tiró al suelo para impedir que pudiera alertar a la Policía. Mientras la mantenía sometida, su cómplice se apoderó del dinero de la caja de envío de efectivo.
Posteriormente, los dos individuos se dirigieron a la caja registradora del establecimiento. Bajo amenazas de muerte, obligaron a la trabajadora a abrirla y se apoderaron también del dinero que contenía. En total, sustrajeron aproximadamente 8.263 euros.
La investigación policial permitió determinar que en los hechos habrían participado tres personas, que previamente se habían desplazado al establecimiento para comprobar sus medidas de seguridad y la ubicación de las cajas. Asimismo, se identificó a dos de los presuntos implicados, que abandonaron España días después del robo, lo que dificultó su localización.
A su regreso al país, los investigadores detectaron que ambos habían vuelto a Salamanca y que realizaban nuevas comprobaciones en establecimientos de características similares, sin duda preparatorias para la comisión de posteriores hechos delictivos.
Tras establecerse un amplio dispositivo de vigilancias y seguimientos discretos, finalmente, el pasado miércoles fueron detenidos y se intervino el vehículo que utilizaban en sus desplazamientos.
En su interior se encontraron prendas presuntamente utilizadas durante el atraco, como guantes y prendas para cubrirse el rostro, además de herramientas susceptibles de ser empleadas para cometer robos con fuerza.
Los arrestados, ambos residentes en el País Vasco, tienen vinculación conocida con Salamanca.