La doctora alemana Marianne Schlosser ha participado en el Congreso Internacional 'Mujer Excepcional. Cincuenta años del Doctorado de Santa Teresa de Jesús'. - UCAV
ÁVILA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
La doctora alemana Marianne Schlosser ha mostrado "el rostro femenino de la Iglesia a través de Santa Teresa" en la conferencia que ha pronunciado durante el Congreso Internacional 'Mujer Excepcional. Cincuenta años del Doctorado de Santa Teresa de Jesús'.
Con el título 'Sentido eclesial de la declaración de una mujer maestra de oración como doctor de la Iglesia. El rostro femenino de la Iglesia', ha explicado cómo el título de doctor de la Iglesia se asoció inicialmente al título de "padre de la Iglesia", pero luego se amplió varias veces, especialmente en los siglos XIX y XX.
Los criterios para este título "incluyen la santidad indudablemente reconocida del interesado, la enseñanza sobresaliente (doctrina eminens) o la educación, así como la concesión oficial del título por parte del Santo Padre", ha defendido.
Schlosser ha expuesto cómo la proclamación de dos mujeres, Teresa de Ávila y Catalina de Siena, en septiembre y octubre de 1970, respectivamente, dejó claro que la "enseñanza sobresaliente de una doctora de la Iglesia no está ligada al sacramento del orden, sino tiene sus raíces en carismas especiales, como la profecía de los carismas, o el discurso de la sabiduría".
La profesora alemana ha evidenciado que "un buen número de personas de origen cristiano buscan experiencias espirituales fuera de la Iglesia o de la sabiduría espiritual cristiana" por varias razones, para señalar que "Teresa también conocía la tentación de considerar poco importante la revelación de Dios en el hijo encarnado en el camino hacia Dios, que sobrepasa todas las cosas creadas".
"A partir de su propia experiencia, enfatizó que contemplar la humanidad de Cristo es el camino real de la contemplación", según la ponente, que también ha explicado que "el vaciado de la mente de lo representativo no se puede lograr mediante el esfuerzo humano, y que los intentos de hacerlo son inútiles y dañinos, en cambio, depende del desapego del afecto de lo creado".