Actualizado 24/03/2007 19:20 CET

Sale a la luz una talla románica del siglo XII que ocultaba bajo su manto la imagen de la Virgen de las Vacas de Ávila

ÁVILA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Virgen de las Vacas, una de las más populares de Ávila, ocultaba bajo su manto una talla románica del siglo XII a la que se serraron las manos y la cabeza para utilizarla como tronco de la imagen que hoy se conoce, que ha estado oculta durante al menos tres siglos, y que ha salido a la luz en la reciente restauración.

La sorpresa se produjo cuando el Patronato de la Santísima Trinidad y Nuestra Señora de las Vacas, que da nombre con su ermita al barrio más popular de la capital abulense, encargó al restaurador Javier Aparicio un tratamiento restaurador, después de que hace 16 años limpiase la cara de la imagen.

A partir de unas catas realizadas en ciertas zonas con algunos deterioros, se comprobó que debajo de una estructura que se había ido fabricando con yeso y otros materiales aparecía parte de una talla románica. Entonces se decidió practicar una intervención más a fondo, en la que se ha recuperado el 90 por ciento de lo que fue la talla románica, según Aparicio. "La pena es que las partes que faltaban eran las mano y la cara", lamentó.

Una vez recuperada esa talla, se ha vuelto a colocar la cara que luce en la actualidad la Virgen de las Vacas y que se cree que es del siglo XVII, y los brazos articulados para poder cargar al Niño.

Lo más laborioso, según el restaurador, fue la eliminación de todas las capas que tenía "a base de fibras de colas de animal aglutinadas con yeso y cubiertas con óleo y témpera en intervenciones que se habían ido sucediendo a lo largo del tiempo".

El resultado es "ilusionante para la Cofradía y para la ciudad" porque "siempre se ha pensado que la Virgen que procesionaba era del siglo XVII y ahora se ha comprobado que esta imagen podría ser la imagen original de la cofradía y de la ermita de Las Vacas del siglo XI-XII".

La pieza se ha conservado bajo el manto de la Virgen y se ha realizado una réplica, aunque "todavía hay dudas de si era una Virgen con Niño o no, o cómo se colocarían las manos".

De momento, anoche se presentó a los fieles una réplica provisional en resina y madera, a la espera del visto bueno de la Dirección General de Patrimonio, tras lo que la Cofradía recibirá hoy un homenaje, puesto que el Ayuntamiento de Ávila ha decidido otorgar el nombre de la virgen a una glorieta de la ciudad.

Se trata de una rotonda situada entre la Muralla y el río Adaja, precisamente en una zona por la que desfila esta virgen en procesión al ritmo del pasodoble 'El gato montés' en lo que los cofrades llaman "baile", cuando los mozos casaderos de la hermandad llevan en sus hombros a la imagen de Nuestra Señora de las Vacas.