SEGOVIA 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
El sepulcro de San Juan de la Cruz en Segovia ha servido de punto de partida para la Cátedra Huellas de Teresa: legado patrimonial, artístico y místico, cuya inauguración tuvo lugar este jueves en el CITeS 'Universidad de la Mística' de Ávila, según ha informado la propia organización este viernes en un comunicado de prensa recogido por Europa Press.
Promovida por la propia Cátedra Huellas de Santa Teresa y dirigida conjuntamente por la Red Huellas de Santa Teresa y el CITeS, la conferencia se ha celebrado en el marco del Año Jubilar Sanjuanista y se ha titulado 'Un templo y lugar apacible. La tumba sanjuanista de Segovia cumple un siglo (1927-2027)', impartida por Manuel Diego, carmelita descalzo.
Durante su exposición, el ponente ha explicado que la construcción del nuevo sepulcro fue una consecuencia directa del doctorado eclesial de San Juan de la Cruz, proclamado en 1926, y de las celebraciones vinculadas al II Centenario de su canonización. El monumento, inaugurado el 11 de octubre de 1927, sustituyó al sepulcro anterior del siglo XVIII con el objetivo de dotar al santo de una tumba acorde a su relevancia dentro de la Iglesia.
El proyecto fue encargado al sacerdote y artista Félix Granda, una figura destacada del arte religioso del momento, quien diseñó un mausoleo exento pese a las limitaciones de espacio de la iglesia carmelitana segoviana. El conjunto integró elementos litúrgicos como altares y sagrario, reforzando su carácter eucarístico y su identidad carmelitana.
El sepulcro se caracteriza por el empleo de materiales nobles como mármoles polícromos, granito, bronces, mosaicos de inspiración bizantina y madera de estilo mudéjar, y por un elaborado programa iconográfico que combina referencias bíblicas y sanjuanistas, configurando un espacio de fuerte carga simbólica y representativo del arte sacro europeo del primer tercio del siglo XX, han asegurado.
La ponencia también ha repasado las distintas valoraciones críticas que ha recibido el monumento desde su inauguración, incluidas las reservas expresadas por algunos escritores y poetas. Frente a estas interpretaciones, Manuel Diego ha defendido una lectura contextual del sepulcro, vinculada a su entorno arquitectónico y litúrgico.
La intervención se ha cerrado con una referencia a la reciente restauración del monumento con motivo de su centenario, subrayando que, más allá del valor material y artístico del sepulcro, el legado fundamental de San Juan de la Cruz permanece en su obra escrita, considerada la huella más duradera de su pensamiento espiritual.
El convenio entre la red Huellas y el CITeS se firmó recientemente para sacar adelante esta iniciativa que tiene como fin custodiar, estudiar y difundir el legado teresiano y sanjuanista.