'Susurros a pleno pulmón', un "espacio libre" para la poesía

Foto de despedida de 'Susurros' en La Curva
SUSURROS A PLENO PULMÓN
Actualizado 14/10/2018 13:15:39 CET

   VALLADOLID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La iniciativa poética 'Susurros a pleno pulmón' iniciará este sábado, 20 de octubre, una nueva temporada, la que supone ya la octava como un "espacio libre" para los versos en Valladolid al margen de los altavoces tradicionales.

   Será el Café Kafka de la capital, ubicado en la calle Arribas, en el que cada tercer sábado de mes a las 20.00 horas se abrirá el micro para compartir creaciones en un ámbito en el que impera el aprendizaje, como reconocen varios de sus integrantes.

   De la mano de Jorge Molinero y Rufino U. Sánchez, esta iniciativa nació en el estudio del pintor Jesús Bueno, el primer lugar donde se reunieron para mostrar sus creaciones al margen de espacios tradicionales en los que no encontraban cabida, como señala el propio Molinero en declaraciones a Europa Press.

   Posteriormente el desaparecido bar La Curva, en la calle José María Lacort, se convirtió en la sede de estas veladas poéticas que incorporaron el formato de micro abierto similar al que ya funcionaba desde hacía tiempo en otras ciudades como Madrid.

   Desde entonces, 'Susurros a pleno pulmón' ha pasado por diferentes sedes como el Desierto Rojo o el Kafka --donde se incorporarán nuevas voces--, en muchos casos con importantes autores invitados procedentes de otros lugares de la geografía española de la mano de la librería 'A pie de página' y de su gerente, Enrique Señorans.

   Precisamente la poeta Adriana Bañares será la invitada para abrir la nueva temporada, en un acto en el que habrá acompañamiento musical y en el que, como en otras citas, los microrrelatos tendrán también un hueco junto a la poesía en la sesión de micro abierto.

   Además del aprendizaje y la búsqueda de visibilidad, los integrantes de 'Susurros' subrayan la buena relación surgida de este "canto alegre a la amistad", como lo define Jorge Molinero, quien confiesa que la asistencia varía mucho de una velada a otra, con una mayoría de poetas en la que, sin embargo, no falta quien sólo acude a escuchar.

APRENDIZAJE

   "Lo que nació para buscar visibilidad se convirtió en un aprendizaje brutal para quienes elegimos ser cola de León, por encima del lucimiento personal y las palmadas en la espalda", ha subrayado Molinero.

   Rosa María Martín, participante en esta experiencia desde 2014, considera a 'Susurros' como "un estímulo" para la escritura, al tiempo que ha destacado la "retroalimentación" que se produce y que no se limita a Valladolid, pues son numerosas las expediciones a otras ciudades para participar en encuentros similares con sus poetas, como los celebrados en Zaragoza, Madrid o Ciudad Real.

   A través de un compañero de trabajo conoció Rodrigo Garrido Paniagua este espacio cuando apenas llevaba unos meses escribiendo. Entre las anécdotas de esos primeros encuentros, este poeta recuerda cómo cada vez que subía a leer en La Curva, alguien pedía un café y su voz quedaba silenciada por el estrépito de la máquina, lo que provocaba las risas de los presentes.

   En varias ocasiones los versos han ido acompañados de puestas en escena que una vez incluyeron hasta un desnudo, pero junto a las noches "locas" que terminaban con bailes y canciones, Carmen del Río recuerda otras "muy serias" con charlas "hasta las tantas".

   Entre las anécdotas que Del Río atesora está también el toque de exotismo que en octubre de 2016 llegó desde Vietnam con Wu, quien leyó a Garcilaso y Góngora, o su carácter más social con una lectura con refugiados en la Plaza Mayor.

   El paradójico nombre de esta iniciativa se justifica en la alternancia de días "de tener que alzar la voz a pleno pulmón" por encima del ruido ambiental y con otros "tan íntimos que servía con el susurro", como ha apuntado la poeta.

   A estas veladas periódicas se suman otras actividades paralelas en las que suelen reunirse estos 'susurradores', como las presentaciones literarias de los viernes en 'A pie de página'.

   Compartir cervezas, conversaciones y poesía, y emocionarse hasta llorar con los poemas compartidos son momentos que han quedado grabados para Roberto Ruiz Antúnez, poeta que llegó a 'Susurros' invitado por Jorge Molinero, según confiesa, a partir de lo cual se generó en él "una adicción de lo más hermosa".

   Ruiz Antúnez considera que se trata de una "forma estupenda" de conocer todo tipo de voces poéticas y gente que se deja la piel por lo que escribe" y enfatiza la "horizontalidad" del grupo, pues "no hay jerarquías". "No nos interesan los que vienen a medrar en el mundo de la poesía, se equivocan de sitio. Tu poesía valo exactamente igual que la de la del resto", ha aseverado en realción a un espacio "fuera de academicismos y libre de ataduras, casi libertario".