MIRANDA DE EBRO (BURGOS), 27 (EUROPA PRESS)
Los trabajadores de la papelera que la multinacional sueca Rottneros posee en Miranda de Ebro (Burgos) pidieron hoy en rueda de prensa al Gobierno central que "hagan un Plan Rottneros igual que han hecho un Plan Garoña", porque consideran que también se lo merecen, señalaron.
En este sentido, entendieron como un "agravio comparativo" que por parte del Gobierno Central se ejecute un plan Garoña "que traerá mil millones de euros al entorno", mientras que, afirmaron, "no se hace nada por los empleos directos e indirectos de Rottneros, que también son más de 400", indicó el presidente del comité de Empresa, Francisco González.
Los trabajadores de Rottneros ofrecieron hoy una extensa rueda de prensa en la que culparon a la empresa, sus administradores concursales, los responsables legales y las Administraciones de dejarles "solos" frente a un "inminente" despido, que ellos continúan considerando improcedente y ante un concurso de acreedores que calificaron de "ilegal y que no debería haber sido admitido a trámite" puesto que, mantienen que la empresa "continúa teniendo activos con los que podríamos haber continuado", indicó el representante de los trabajadores.
Tras acusar a empresa y administradores concursales de "mentir sobre la situación de la fábrica y el proceso negociador", denunciaron que las administraciones "siempre han comprometido una ayuda que nunca termina de llegar", señaló Paco González.
Así, reclaman que se constituya la comisión "que Octavio Granado anunció hace más de dos meses y medio y de la que no sabemos nada" y que se plasme "por escrito "que los trabajadores tengamos prioridad cuando se instale otra empresa, como nos prometieron", declaró González ante los medios de comunicación.
Según los trabajadores, Intermills, la empresa canadiense que mostró su interés en reiteradas ocasiones por adquirir la planta mirandesa, "está esperando a la liquidación de Rottneros, porque nos tememos que la propia empresa ha hecho lo posible por impedir y poner trabas a la compra", confesaron.
Denuncian que, tras llevar dos meses y medio sin cobrar, tal vez no puedan hacerlo hasta enero, pero en su comparecencia pública anunciaron que continuarán manteniendo el campamento que desde hace 225 días mantienen en la sede administrativa de la Junta en la ciudad, porque es "nuestra forma más efectiva de lucha", aunque no descartan movilizaciones, que, aseguran, no estarán convocadas por el comité, pero que temen puedan llevarse a cabo.
"La gente está muy cansada y nos resulta cada vez más difícil contenerlos", advirtieron, señalando que "pueden llegar a hacerse cosas de las que nos arrepentiremos todos, los primeros nosotros, que siempre hemos llevados las cosas de la mejor manera posible", concluyó González.