TSJ confirma un año a un administrador en Valladolid por falsificar la carta de despido y finiquito de un trabajador

Archivo - Sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, en Burgos.
Archivo - Sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, en Burgos. - TSJCYL. - Archivo
Europa Press Castilla y León
Actualizado: miércoles, 3 septiembre 2025 13:31

VALLADOLID 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado la pena de un año de prisión al administrador de la mercantil Vaditelpro, SL, por falsificar la carta despido y el finiquito de un trabajador durante el procedimiento seguido en un Juzgado de lo Social ante el cual el operario presentó demanda por despido improcedente.

En su resolución, la Sala de lo Civil y Penal del TSJCyL, con sede en Burgos, ha desestimado el recurso del condenado y ha confirmado en todos sus términos el fallo de primera instancia dictado el día 1 de abril del presente año por la Audiencia de Valladolid, según la información del Gabinete de Prensa del Alto Tribunal Castellanoleonés recogida por Europa Press.

En aquel fallo ahora ratificado, se da por probado que el 3 de abril de 2018 se formalizó un contrato laboral indefinido entre la referida mercantil, cuyo administrador era el acusado, y la víctima como oficial de tercera y con funciones propias de su profesión como instalador de redes de telefonía e Internet en el ámbito territorial de Valladolid capital, con una jornada laboral de 40 horas semanales de lunes a sábado, por el que percibiría en torno a los 1.200 euro mensuales, conforme al concreto convenio del sector siderometalúrgico.

Dicha relación laboral entre las partes transcurrió sin incidencias hasta la primera decena del mes de noviembre de 2018, cuando al empleado se le acrecentaron los problemas en el menisco de una de sus rodillas, lo que limitaba su actividad laboral, por lo que precisó de reposo para su curación, lo que le llevó a coger la baja laboral.

Fue el día 13 de noviembre de ese año cuando el trabajador y el acusado mantuvieron un contacto personal en cuyo transcurso el primero entregó documentación médica al segundo y justificantes acreditativos de su lesión y de la necesidad de reposo para su curación. Ante ello, el administrador solicitó que le devolviera toda la herramienta y el coche de empresa, y dado que el operario lo tenía aparcado ante su casa, ambos quedaron para más tarde en la calle donde el vehículo se hallaba estacionado.

Cuando el trabajador entregó esos materiales, el administrador le presentó un papel para que le firmara, si bien en el recibo aparecía el nombre de otra persona y una lista diferente de materiales entregados, de ahí que la víctima se negara a firmar los papeles.

Dos días después pudo conocer que había sido despedido, por lo que presentó ante los Juzgados de lo Social una demanda por despido improcedente (nulidad) y una reclamación de cantidades propias del finiquito, un total de 2.105,84 euro por diferentes conceptos.

Dicha demanda fue admitida a trámite por el Juzgado Social 1, en cuya tramitación el acusado presentó diferente documentación, entre la que figuraba una carta de despido fechada el 10 de noviembre de 2018 en la que aparece una firma no efectuada por el trabajador, así como otro documento en el que figuraba la nómina de correspondiente a los diez primeros días de noviembre de ese año, incluyendo en ella el finiquito e indemnización por despido improcedente, en el que también se recogía una firma no efectuada por el interesado

Al rechazar el trabajador la autoría de las firmas que aparecían en esa concreta documentación, se remitió al Juzgado de Instrucción correspondiente una querella por posible falsedad documental que derivó en la sentencia de la Audiencia de Valladolid que condenó el pasado mes de abril a un año de cárcel al administrador de la empresa como autor de un delito de falsedad por particular de documento privado, en concurso de normas con un delito de estafa procesal intentada.

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado