Terreno quemado por el incendio forestal a las afueras de Casavieja, a 29 de julio de 2026, en Ávila, Castilla y León (España). El director de Extinción del operativo Infocal de la Junta de Castilla y León en el incendio de Burgohondo (Ávila) ha asegurado - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press
VALLADOLID 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de UGT Servicios Públicos Castilla y León, Tomás Pérez Urueña, ha aplaudido que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, reconozca que hay incendios de sexta generación y ha pedido más formación para lo que los trabajadores describen como un "infierno", al tiempo que ha advertido de que el problema no es cómo se originan sino como atajarlos.
Pérez Urueña se ha expresado así en una rueda de prensa junto al vicesecretario general del sector autonómico y de Diálogo Social de UGT Servicios Públicos de Castilla y León, Carlos Arenas Vázquez, para informar sobre la demanda de conflicto colectivo presentada ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León contra la Junta por no reclasificar al personal laboral e incumplir el convenio de este ámbito, en el que se encuadra también el personal que trabaja en los incendios.
Así, en referencia al incendio que se han producido en Ávila y Madrid y ha supuesto la declaración de nivel 3 de emergencia nacional y la toma del mando por parte del Estado, Tomás Pérez ha incidido en que negar el cambio climático cada vez es algo "casi imposible" pero "hay una cosa que hasta Mañueco ha tenido que reconocer, que es que estos incendios ya son de sexta generación", cosa que ha recordado que el sindicato decía ya hace tres o cuatro años y demandaba formación.
El responsable sindical ha puesto como ejemplo del trabajo que suponen estos incendios al responsable de agentes medioambientales del sindicato en Castilla y León, que lleva "seis días sin parar" en Ávila y hoy ha tenido el primer permiso.
Dicho esto, ha alabado el trabajo conjunto llevado a cabo frente a la poca coordinación del año pasado cuando Castilla y León "se estaba quemando" y la "nula" intervención y ahora ha habido un mando único.
Aunque por el momento ha afirmado que no se han recibido quejas en el sindicato, considera que habrá que esperar porque muchas veces cuando la gente está en pleno trabajo se dedica a ello y después ya expresan los problemas que haya podido ver.
"Pero yo creo que el ejemplo que se ha dado estos días de colaboración y de que por lo menos la mayoría de los políticos han estado callados dejando trabajar a quien tiene que trabajar, ha sido un ejemplo", ha aclarado.
MÁS FORMACIÓN
Sin embargo, ha advertido de que el sindicato lleva tiempo diciendo que esto es un problema cada año mayor y ahora los grandes incendios se producen en julio, cuando antes eran en agosto, algo de lo que este año también se ha avisado de que llegaba un verano "muy malo".
En este sentido, ha asegurado que el problema no es el momento en el que se origina el incendio, si es provocado o accidental, algo que se tiene que investigar, el problema es cómo se "ataja", si hay gente preparada, si se hace algo.
A su juicio, lo que hay que evitar es que un fuego se convierta en un "gran incendio" y no se produzcan situaciones como hace tres años, cuando una "pelea" entre la Diputación de Ávila y la Junta por las competencias para mandar a los bomberos al incendio de un coche en una carretera hizo perder minutos que provocó que el incendio se hiciera mayor.
Pérez considera que por fin la Junta reconoció, tras lo sucedido el pasado año, que no estaba bien diseñado el modelo, que le iba a cambiar, se comprometió a hacerlo "y un año después se ha vuelto a quemar Castilla y León" y no hay más trabajadores, pero además no se les ha dado un solo curso de formación, aunque "ya reconocen la sexta generación", tras lo que ha advertido de que en Australia ya se habla de una "séptima".
El responsable de UGT ha explicado que "la única palabra" que les dicen todos los trabajadores es que "el incendio de Ávila era un infierno" y con el cambio de vientos continuos y constantemente que no sabían por dónde iba a salir las llamas.
Ante esta situación y el hecho de que las propias autoridades ya reconocen que se está en un tipo de incendios "nuevo", considera que hay que formar al personal con estos fuegos porque el año que viene volverá a haberlos.
"No pierdas ya más tiempo del que has perdido, que has perdido un año", ha criticado Tomás Pérez, quien cree que a pesar de las elecciones se podrían haber celebrado cursos de formación en noviembre, diciembre o enero, pero los trabajadores van "con la misma formación que hace un año" pero muchos de los que están allí ya estuvieron en incendios que fueron "infiernos" el año pasado. "Lo que no se puede hacer es perder otro año", ha insistido.
ALGUNA MEJORA
Por su parte, Carlos Arenas considera que al menos lo que se ha conseguido es que haya un sistema de comunicación adecuado porque había problemas "muy serios", se llegó a cambiar incluso la compañía de teléfono y con la actual "hay sombras" en gran parte de las masas forestales en las que se trabaja.
"Con lo cual, en un momento de un incendio el que no puedas comunicarte con los que está apagando el incendio puede ser terrible", ha añadido Arenas, quien cree que al menos eso se ha conseguido, aunque sí ha criticado que en estos momentos, frente a la centralización y la unificación de todas las emergencias que proponía el sindicato, esta materia se ha dividido en tres. "Los pobres trabajadores ya no saben ni de quién dependen", ha agregado.
Tomás Pérez ha apuntado que el año pasado se quemó "una cuarta parte" de Castilla y León y este año hay menos efectivos que el año pasado debido a que no se cubren bajas en las diferentes provincias, en gran parte porque las delegaciones territoriales de la Junta "están desbordadas" al no tener personal.
A este respecto, ha concretado que eso provoca que cuando lleguen las contrataciones "todo sea más lento" y no sólo tienen que contratar a personal del operativo contra incendios sino también administrativos para los institutos o trabajadores para las residencias, algo que no pueden hacer las delegaciones porque están dotadas "como hace 20 años".
Esta situación se "sufre" más en materia de Medio Ambiente, ha añadido al respecto Carlos Arenas, quien ha explicado que también es muy importante la gestión de los vehículos, también para incendios como motobombas, muchos de los cuales están parados porque no se pueden llevar a arreglar por falta de personal técnico o administrativo o bien falta de presupuesto. "Y los talleres dicen que mientras no les adelanten dinero ya nos siguen reparando", ha asegurado.