VALLADOLID 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
UGT ha convocado un calendario de movilizaciones en la empresa Intrum que comenzará con paros parciales este jueves, 30 de abril, y continuará con jornadas de huelga de 24 horas los días 21 de mayo y 10 de junio ante lo que asegura es el "deterioro" de las condiciones laborales, la supresión del teletrabajo y la "grave" situación de incidencias técnicas que afecta especialmente al centro de trabajo de Valladolid, en el que cuenta con 340 empleados (1.400 en toda España).
La organización sindical, en un comunicado recogido por Europa Press, ha denunciado que la empresa pretenda eliminar, a partir del 1 de septiembre, el modelo de teletrabajo implantado y consolidado desde 2022, "sin acuerdo con la representación legal de las personas trabajadoras y sin ofrecer alternativas reales de conciliación".
En este sentido, UGT considera "inadmisible" que la empresa pretenda retirar el teletrabajo de forma generalizada, aunque lo mantenga "cuando le interesa por motivos organizativos", como ya ha sucedido tras los cierres de otros centros de trabajo como los de Valencia y Alicante.
El sindicato ha puesto el foco en la situación del centro de trabajo de Valladolid, donde la plantilla soporta desde hace meses "graves" incidencias informáticas, falta de soporte técnico suficiente, bloqueos "continuos" de herramientas y demoras "constantes" que impiden desarrollar el trabajo con normalidad.
Estas deficiencias, según el sindicato, "están generando una sobrecarga laboral injusta para la plantilla vallisoletana, obligando a repetir tareas, asumir tiempos muertos improductivos y trabajar bajo una presión constante para alcanzar unos objetivos cada vez más exigentes".
IMPACTO EN RETRIBUCIÓN
Además, UGT ha apuntado que muchas de las incidencias tienen impacto directo en la retribución variable y en los incentivos, al penalizar a los trabajadores por problemas cuya responsabilidad corresponde exclusivamente a la empresa.
Para paliar las consecuencias, UGT ha exigido "un plan específico e inmediato para Valladolid" con más recursos técnicos, con un departamento de tecnologías de la información "estable" en el centro de Valladolid, ya que fue eliminado tras el último ERE, así como canales eficaces de resolución y garantías de que ningún trabajador sufrirá perjuicio económico por fallos técnicos ajenos a su desempeño.
Asimismo, ha instado a la empresa a "abrir una negociación real, paralizar cualquier medida regresiva sobre teletrabajo y actuar de forma urgente sobre la situación de incidencias informáticas del centro de Valladolid".
Para el sindicato "la plantilla ha demostrado compromiso, profesionalidad y esfuerzo constante" y considera que ahora "le corresponde a la empresa responder con respeto, medios adecuados y condiciones laborales dignas".