VALLADOLID 27 Oct. (EUROPA PRESS) -
La secretaria de Política Institucional y Territorial de UGT en Castilla y León, Sandra Ámez, ha destacado que el número de personas desempleadas en la Comunidad Autónoma ha llegado a "cifras de mínimos" en el tercer trimestre del año, con 89.500 personas sin empleo, pero ha advertido de que hay "matices" que no se deben pasar por alto.
La sindicalista ha mostrado especial preocupación por la evolución al alza del desempleo juvenil, que ha aumentado un 15,9 por ciento --2.700 personas jóvenes más que en el trimestre anterior--, y por la situación de las personas mayores de 45 años "que son expulsadas del mercado laboral". "Sólo en los últimos cinco años, 70.000 despidos han afectado a este colectivo", ha aseverado.
En este sentido, ha urgido que las políticas de empleo tengan a estas personas como uno de sus principales objetivos en la negociación de los acuerdos del Diálogo Social de Castilla y León tras lo que ha advertido de que "crear empleo no basta". "Para que el empleo sea de calidad tiene que estar bien pagado y los salarios deben crecer al ritmo de una economía que avanza y de unos precios que vuelven a subir", ha defendido.
La sindicalista ha reclamado la "apertura inmediata" de la mesa de diálogo social para actualizar el SMI junto al impulso de la negociación del sexto acuerdo para el empleo y la negociación colectiva que incluya incrementos salariales que permitan recuperar poder adquisitivo y cláusulas de garantía salarial en los convenios.
Ámez ha defendido además que subir los salarios es "imprescindible" para afrontar la "grave crisis" de la vivienda con especial énfasis en las personas jóvenes cuyos sueldos no alcanzan para pagar un alquiler o una hipoteca.
En este sentido, ha animado a todas las personas trabajadoras a participar en la huelga general del próximo 11 de noviembre "para reclamar lo que merecemos la clase trabajadora, más salario, mejor acceso a la vivienda, garantizar los servicios públicos y un reparto justo de la riqueza".