El concejal de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y el delineante Roberto Delgado, autor del Callejero Histórico de la ciudad. - AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID
VALLADOLID 5 May. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Valladolid ha publicado un nuevo Callejero Histórico, obra del delineante Roberto Delgado, que documenta el origen y la historia de cerca de calles, plazas y plazuelas.
El concejal de Urbanismo y Vivienda, José Ignacio Zarandona, ha presentado esta mañana el libro en el Archivo Municipal; acompañado por el autor, Roberto Delgado, extrabajador --ya jubilado-- del Servicio de Cartografía e Información Urbanística del Ayuntamiento; la directora de este servicio, responsable de la modernización del callejero local y la implementación de plataformas GIS (Sistemas de Información Geográfica), Marta Escribano; y por el arquitecto municipal Óscar Burón.
El libro, obra del delineante Roberto Delgado, rinde homenaje a uno de los clásicos de la historiografía vallisoletana como 'Las calles de Valladolid: nomenclátor histórico', obra publicada en 1937 por el arquitecto municipal y defensor del patrimonio de la ciudad Juan Agapito y Revilla.
Este nuevo Callejero Histórico de Roberto Delgado da información sobre la historia de las calles del centro de la ciudad, "su origen, su inserción en la planificación urbanística local, sus cambios de nombre, y el porqué de su denominación", entre otros datos.
La obra ofrece información detallada de cerca de 400 vías, ordenadas alfabéticamente para facilitar la consulta e ilustradas con fotografías y planos procedentes del Archivo Municipal, cuya colaboración se considera "esencial" en el trabajo de investigación y documentación desarrollado por Delgado.
El autor ha explicado que el trabajo en esta publicación comenzó hace "muchísimos años", hasta tal punto que ha explicado que era una época en la que "todavía no existía lo digital" y "de repente" en el Ayuntamiento comenzaron a tener ordenadores y un escáner "grande" que se adquirió para las oficinas municipales de Santa Ana. Con este aparato comenzó a digitalizar los planos que había en el servicio y a mirar "cómo se llamaban las calles" a través de las distintas épocas.
Con ello abrió un documento de Excel y a meter "más y más datos" hasta confeccionar un archivo propio que ha sido la base de la publicación.
"Las calles han sido, son y serán elementos fundamentales en la organización de las ciudades", ha reflexionado el autor, que ha explicado que en tiempos pasados carecían de nombres oficiales y se distinguían "por algún rasgo específico" con el que los ciudadanos hacían referencia a su ubicación, talleres, mercados, algún personaje destacado o incluso apodos.
Así, ha explicado casos curiosos como el de la actual calle Estrecha, en las cercanías de la calle Paraíso, que hasta los años 50 del pasado siglo se llamaba calle de Las Vírgenes, en una zona en la que "en apenas 50 metros había ocho locales de alterne", por lo que "la gente se reía" de ese hecho. Así, se decició cambiar la denominación a la actual.
Una calle con una historia curiosa es Niña Guapa, en la zona de la plaza Circular, nombre que procede de la 'Leyenda de la niña guapa', que fue publicada en 1903 en la revista Contemporánea que dirigía Juan Ortega Rubio. La historia data del reinado de "Felipe II y Felipe III" y habla de una niña, llamada Isabel, vinculada a unas cuevas que había en la zona de Canterac.
DE OLLEROS A DUQUE DE LA VICTORIA
Otra calle a la que se ha referido Delgado es Ferrari, que anteriormente se llamó calle de La Sortija, pero cuando murió el poeta vallisoletano Emilio Pérez Ferrari, en 1907, se decidió ponerle su nombre en un momento en el que "todo el mundo sabía quien era", si bien actualmente, ha reflexionado, si preguntas a los vallisoletanos que paseen por allí "muchos de ellos no lo sabrán" y "otros, quizás los más jóvenes, dirán que por algo relacionado con la Fórmula 1".
Otras calles céntricas que ha recordado el autor por sus nombres pretéritos han sido Duque de la Victoria, antiguamente calle Olleros; la Plaza de la Constitución, que hoy es la Plaza Mayor, y la plazuela de la Red, que es hoy la plaza Rinconada.
La publicación, ratificada por el Consejo de Publicaciones del Ayuntamiento de Valladolid el pasado mes de noviembre, ha sido maquetada por la diseñadora gráfica vallisoletana Ana Manteca; mientras que la producción ha corrido a cargo de Macrolibros.
El libro, del que se ha lanzado una tirada de 500 ejemplares, puede adquirirse en librerías y en la Casa de Zorrilla al precio de 30 euros.