Archivo - Una mujer se protege del sol con sombrero y abanico. - María José López - Europa Press - Archivo
VALLADOLID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El verano de 2026 en Castilla y León tendrá temperaturas más alta de normal, con entre 0,5 y un grado más por encima del valor de referencia para la época, y podría experimentar su primera ola de calor en su inicio, ya que el domingo 21 de junio se prevén temperaturas que podrían alcanzar los 39 grados y es "muy probable" que se mantenga esa tendencia en los días siguientes.
El delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Castilla y León, Manuel Mora, acompañado del subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, ha presentado este martes, 16 de junio, la predicción para el verano astronómico y el resumen del climático de la primavera.
En este sentido, ha precisado que la predicción estacional para el verano que arranca el domingo es de un trimestre cálido, con temperaturas por encima del valor de referencia, entre un 0,5 y un grado más, especialmente en el tercio norte.
Respecto a las precipitaciones para esta época, no hay una tendencia definida en el tercio norte, mientras en el resto de la Comunidad se prevén unos meses de junio, julio y agosto más húmedo de los habitual, "siempre partiendo de que en verano llueve poco" y se producen "tormentas muy localizadas", ha precisado Mora.
Asimismo, ha informado sobre la predicción para los próximos días, en la que continuará en la Comunidad una masa de aire frío en altura, lo que dará lugar a la formación de tormentas y chubascos de caracter aislado y muy puntual, en algunos casos localmente fuertes.
Las temperaturas, por su parte, subirán en los próximos días y para el fin de semana se esperan valores máximos por encima de los 36 grados, que podrían legar hasta los 38 o incluso los 39 el domingo, una tendencia de temperaturas altas que es "muy probable" que se mantenga la próxima semana.
"Podríamos estar ante la primera ola de calor de este verano", ha advertido el delegado territorial de la Aemet en Castilla y León. quien ha recordado que para que se certifique esta situación tienen que superarse unos umbrales concretos en una amplia zona del territorio y mantenerse durante tres días.
En este contexto, ha señalado que tras unos últimos cinco veranos "extremadamente cálidos o muy cálidos", la tendencia de las olas de calor se mantendrá este verano, si bien aún no se puede determinar cuantas habrá y que duración tendrán.
PREDICCIÓN PARA EL ECLIPSE DEL 12 DE AGOSTO Por otro lado, Mora ha apuntado al eclipse solar del próximo 12 de agosto, una evento que congregará en la Comunidad a miles de personas para avistar este fenómeno, un contexto en el que la Aemet presta especial atención a la predicción para la jornada, pues la nubosidad podría "impedir la visualización".
Así, ha indicado que si bien no se tienen predicciones concretas, que sí llegarán cuatro días antes de la cita, los análisis realizado permiten prever que en la Comunidad la probabilidad de el cielo este "poco nuboso o despejado" es "bastante alta" de en torno a un "50 o un 60 por ciento".
CONCLUYE LA PRIMAVERA MÁS CÁLIDA
Respecto al balance de la primavera, ha especificado que ha sido "extremadamente cálida y seca", hasta el punto de ser la más cálida desde que hay registros, 1961, si bien se podría decir que desde 1900, ha incidido Mora.
En concreto, esta primavera se ha anotado una anomalía de temperatura media de dos grados por encima del valor de referencia y una anomalía máxima de 2,5 grados, así como un mes de abril extraordinario, con una temperatura media 3,8 grados superior a lo habitual, que se eleva a un 5,1 más en lo que se refiere a la temperatura máxima.
En este sentido, se han concretado numerosas efemérides, como 17 días con temperaturas máximas por encima de los 25 grados, cuando el valor normal es de siete días; seis días por encima de los 30, cuando lo normal es uno, y 11 días de helada cuando lo habitual para la época es de 20 días. Los valores extremos se han producido en Miranda de Ebro (Burgos), con una temperatura de 38,1 grados el 27 de mayo, mientras la mínima se alcanzó en La Covatilla (Salamanca) el 29 de marzo con -6,2.
En cuanto a precipitaciones, la primavera ha sido seca, muy seca en el noroeste, ha detallado Mora, para incidir en que la precipitación media ha sido de 144 litros por metro cuadrado, un 17 por ciento por debajo del valor de referencia.
Asimismo, 25 días han experimentado precipitaciones, por debajo de la referencia de 28 días, mientras respecto a los valores extremos destacan los 84 litros por metro cuadrado alcanzados el 6 de marzo en Ólvega (Soria).
Por meses, marzo ha sido cálido y normal en precipitaciones; abril, extremadamente cálido y seco, y mayo, muy cálido y normal en cuanto a precipitaciones, ha apostillado.
La actividad tormentosa ha marcado, por su parte, valores normales para la época, con 20.655 descargas, un 3 por ciento menos, si bien en la provincia de Ávila se han recogido un gran número de descargas eléctricas con hasta un 75 por ciento más de lo normal.
Respecto a la primavera, Mora también ha destacado el episodio convectivo del 27, 28 y 29 de abril en la provincia de Palencia, que provocó inundaciones, y ha subrayado que han sido 943 el total de avisos emitidos por la Aemet a lo largo de este periodo estacional, la mayoría por tormenta, lluvia o nieve.
Por último, el delegado territorial de la Aemet ha informado que el año hidrológico -- entre el 1 de octubre de 2025 y el 10 de junio de 2026-- registra un superávit del 11 por ciento, si bien hay un "ligero déficit" en el extremo norte y zonas aisladas del este.