ASSOCIACIÓ SLOW FOOD DE LES TERRES DE LLEIDA
En tres años han recuperado una especie de cabra catalana, y más de 300 frutas y hortalizas
PRADA DE CONFLENT (FRANCIA),20 (EUROPA PRESS)
La Asociación Slow Food Terres de Lleida ha logrado recuperar en tres años a través del proyecto 'Cultures Trobades' centenares de variedades autóctonas de frutas, hortalizas, viñedos y oliveras que se consideraban desaparecidas, e incluso ha localizado el último rebaño de 'cabras catalanas', una especie que se consideraba extinta y que ahora trabajan por reincorporar.
Gerard Batalla es el responsable del proyecto, con el que, junto a otro compañero y gracias a la colaboración de cocineros, agricultores y gente vinculada al mundo rural de les Terres de Lleida, han devuelto a las mesas catalanas unas 150 variedades de fruteros, 150 variedades hortícolas, 50 de viñas antiguas, y más de 25 de aceituneros.
El logro más "emblemático" del proyecto hasta ahora ha sido localizar los últimos 40 ejemplares de 'cabra catalana' --una raza que se daba por extinguida y de la que se especula se puede extraer leche de alta calidad-- de los que 25 están ahora en una granja de conservación con el objetivo de repoblar la especie.
Batalla, que ha participado en las Jornadas Agrícolas de Prada que se han celebrado en el marco de la Universitat Catalana d'Estiu (UCE) que se celebra en Prada de Conflent (Francia), ha explicado que su trabajo no se dirige principalmente a la comercialización directa de estos productos, si no a hacer pedagogía entre el sector para animarles a cultivar estos productos.
Por ello, se dedican a sacar adelante pequeños muestrarios de las diferentes variedades que recuperan para darlas a conocer a los agricultores, e incluso cuentan con la colaboración de varios cocineros que demuestran las posibilidades de su traslado a la gastronomía.
ALIMENTACIÓN DE CALIDAD
Gerard Batalla ha reivindicado la apuesta por una alimentación de calidad, y ha deplorado que la concepción industrial de la cultura agraria y alimentaria haya derivado en una reducción de las potencialidades nutritivas de los productos.
Batalla ha subrayado la repercusión que unos malos hábitos alimentarios en la sociedad tendrán en un futuro en la sanidad pública, y ha puesto como ejemplo de ello el incremento de las personas afectadas por diabetes como consecuencia de una mala alimentación.