Los cuatro acusados de asesinar a un hombre en febrero de 2024 en Callús (Barcelona) - TSJC
BARCELONA, 16 (EUROPA PRESS)
El acusado de apuñalar a un hombre la madrugada del 12 de febrero de 2024, y que murió tras ser abandonado malherido en un descampado de Callús (Barcelona), ha asegurado que lo atacó porque insultó a su prima, de la que estaba "enamorado".
En el juicio con jurado en la Audiencia de Barcelona, ha explicado este martes que la víctima y los cuatro acusados se encontraban en el domicilio de uno de ellos cuando el fallecido pidió un brindis "por las putas de las mujeres" en alusión a su prima, motivo por el que perdió los papeles: "Cogí un cuchillo de la cocina y se lo clavé".
Este acusado, que ha respondido sólo a preguntas de su abogado, ha alegado que él se quedó en el lugar de los hechos junto a otro de los procesados (que se llevó a la víctima al baño) porque ambos estaban en busca y captura.
Ha añadido que cuando los otros dos acusados (madre e hijo) lo sacaron de la casa y se lo llevaron, creía que tenían la intención de que pudiese recibir ayuda médica, y ha negado que les pidiera que lo abandonaran a su suerte.
AMIGO DE LA VÍCTIMA
El segundo de los acusados ha explicado que la víctima recibió una puñalada por la espalda, que él se la llevó al baño para calmar los ánimos, y que presentaba "una herida limpia, no con sangre".
Posteriormente, los otros dos acusados se llevaron a la víctima, que no presentaba problemas respiratorios y se fue caminando por su propio pie y, cuando regresaron, dijeron que la habían dejado en un sitio visible al lado del Ayuntamiento, pero que su versión no le convenció cuando comentaron que habían tenido que "sacarlo a la fuerza de la furgoneta", llegando la procesada a golpearlo.
Este procesado ha dicho que tanto la víctima como el autor de la puñalada estaban "bastante borrachos" en el momento en el que se produjo la agresión y que éste último fue el único que después de los hechos mostró arrepentimiento por lo sucedido.
Sobre el fallecido, que era su amigo desde 2016, ha dicho que si supiese que éste iba a ser su desenlace, le hubiese dado igual tener una orden de búsqueda y detención, pues habría salido del domicilio para impedir que lo dejasen en un descampado.
MADRE E HIJO
El tercero de los procesados ha reconocido que, después del apuñalamiento, el segundo de los acusados se llevó al herido al baño para evitar que el autor lo matara y que si él y su madre (también acusada) lo sacaron de la casa fue con la intención de "ayudarlo".
Ha asegurado que lo dejaron junto al Ayuntamiento de Callús, en una zona iluminada, que se bajó de la furgoneta voluntariamente y que tenía su móvil, con el que dijo que llamaría a una ambulancia o a su mujer.
Preguntado acerca de cómo cree que el cuerpo del fallecido apareció en el lecho de una riera horas después, ha dicho que no se lo puede explicar, y lo ha achacado a que estaba borracho y tenía una herida, pero ha negado que lo golpearan.
Sobre la presunta participación de su madre (que se ha negado a declarar en el juicio) ha rechazado que se refiriera al fallecido como "mala raza" y que lo hubiese golpeado con una silla de bebé para el coche.
FISCALÍA
En su escrito, la Fiscalía sostiene que el autor de la cuchillada lo atacó por la espalda, por lo que la víctima, que estaba ebria, no pudo prever el ataque ni defenderse, y que la herida fue de una entidad "suficiente" como para que el resto fuesen conscientes de que podía morir si no recibía asistencia médica urgente.
Sin embargo, decidieron sacarlo del domicilio, conducirlo hasta una zona despoblada a las afueras del municipio y abandonarlo y, para ello, lo golpearon "fuertemente" en el costado izquierdo, fracturándole diversas costillas, lo que le dificultaba la respiración.
La víctima estuvo vagando malherida, "desangrándose lentamente", por parajes de la zona, hasta que murió a causa de una insuficiencia respiratoria causada tanto por el apuñalamiento como por el impacto que recibió en el costado izquierdo.
"El fallecimiento se produjo, como dijeron los forenses, básicamente por las dificultades que tenía para respirar, porque el sangrado era tan lento que, de haberlo atendido, seguramente aunque hubieran pasado diversos minutos o diversas horas, le hubieran podido salvar la vida", ha manifestado el fiscal.
LAS PENAS
La Fiscalía pide 18 años de cárcel para cada uno de los cuatro procesados: para el autor confeso de la puñalada por acción, y para los otros tres porque "habiendo presenciado la agresión y pudiendo, con su acción, evitar el resultado", no lo hicieron.
Solo para uno de ellos, (el que se lo llevó al baño), pide alternativamente que se le aplique la atenuante de confesión o que, en caso de no quedar probado que se puso de común acuerdo con el resto para echar a la víctima y que no muriese en el domicilio, se le aplique el artículo 450 del Código Penal, castigado con hasta dos años de prisión.
En cuanto a la responsabilidad civil, el Ministerio Público solicitaba inicialmente 240.000 euros como indemnización para los familiares, pero ha elevado esta cifra tras constatarse que el fallecido tenía un hijo y pareja en el momento de los hechos.