LLEIDA 23 Ago. (EUROPA PRESS) -
Los alcaldes de los municipios por los que pasa el canal de Seròs (Lleida) se reunirán la próxima semana o a principios de la siguiente para conseguir hacer un frente común. Quieren pedir a la compañía eléctrica Fecsa Endesa que se sensibilice con la situación de sus municipios y acceda a vallar el canal al paso por las localidades.
La muerte de un menor de ocho años, que cayó el lunes al canal en su paso por Albatàrrec, ha vuelto a encender las luces de alarma y ha sacado a la luz, otra vez, una vieja reivindicación.
Los alcaldes tienen claro que la eléctrica se tiene que sensibilizar con la situación del canal pero aseguran que quieren dejar pasar un tiempo prudencial para respetar el dolor de la família del niño muerto.
A partir de ahí, según reconoció el alcalde de Albatàrrec, Baltasar Biosca, se reunirán la próxima semana y decidirán cómo afrontan la situación.
Por su parte, Endesa aseguró estar dispuesta a reunirse con los alcaldes que lo soliciten para estudiar sus demandas. Según explicó a Europa Press un portavoz de la compañía, si algún alcalde solicita una reunión con la empresa, ésta está dispuesta a mantener encuentros para buscar soluciones a los problemas de seguridad.
Sin embargo, las mismas fuentes admitieron que no hay casos de canales vallados, ya que se consideran ríos y sería muy costoso por su largo recorrido.
CASI DOS DÍAS DE BÚSQUEDA.
Los Bomberos de la Generalitat localizaron a primera hora de esta mañana el cadáver del niño guineano de ocho años. El cuerpo apareció sobre las 8 horas cerca de la rotonda del municipio de Montoliu, a tres kilómetros del lugar de la caída, y poco después los Mossos d'Esquadra iniciaron los trámites necesarios para recuperar y trasladar el cadáver al tanatorio de Lleida.
El operativo de búsqueda se mantuvo durante toda la noche, después de que en la tarde de ayer los equipos de Bomberos rastrearan los 14 kilómetros que hay desde el punto en el que el menor cayó y hasta el embalse sin éxito.
Durante la noche, cinco dotaciones de Bomberos y un vehículo de los Mossos d'Esquadra se situaron en puntos estratégicos del canal de Serós, para vigilar el posible paso del cuerpo del menor desaparecido.
Estaba previsto que a primera hora de la mañana los medios terrestres fueran relevados y se añadieran dos dotaciones más, además de un equipo de inmersión formado por nueve submarinistas de los Bomberos, pero el relevo no ha llegado a producirse.
Al parecer, el menor estaba jugando con otro niño en la zona bajo la vigilancia de la madre del segundo, que se tiró al agua al conocer la noticia y que tuvo que ser rescatada con cuerdas por los vecinos, pues la corriente del canal también amenazaba con llevársela.