BARCELONA, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -
La presidenta del PP catalán y 'número 3' por Barcelona para las generales, Alícia Sánchez-Camacho, ha centrado sus críticas este viernes por la tarde en el candidato de C's a la Presidencia, Albert Rivera, al que acusa "vender" humo con un discurso que considera incoherente.
"Quiero decir a los jóvenes que no se embauquen con las palabrerías de algunos", ha dicho en alusión implícita al líder de C's en un acto de campaña en el Centre Cívic Orlandai de Barcelona, ante una veintena de miembros del Club Juvenil del partido en Catalunya.
Ha considerado que Rivera, con una gran facilidad de expresión, sustenta un discurso producto del márqueting político y de los platós de televisión, y ha criticado que él se reivindique aún como nueva política.
"Hablan de nueva política, de un partido nuevo. A algunos ya los conocemos. Llevan más de diez años y lo único que hacen es hablar y prometer" con un discurso, según ella contradictorio, poniendo como ejemplo el papel de C's en Andalucía, donde apoyó al PSOE pese al caso de los ERE.
PEDRO SÁNCHEZ, "EL ZAPATERO 2"
Frente a C's, Camacho ha reivindicado los años de Gobierno del PP: "Parece que la nueva política es un valor en sí mismo. Pues yo quiero decir que la vieja política y la nueva no son la solución, sino que lo es la buena política", que para ella representan los populares.
Como ejemplo de lo que considera la vieja política ha puesto al PSOE y a su candidato, Pedro Sánchez, "el Zapatero 2", y ha alertado de que en los comicios está en juego seguir con la recuperación del empleo o volver a las políticas socialistas.
EL "CHANTAJE" INDEPENDENTISTA
En referencia al proceso soberanista, ha reivindicado al PP como el único partido que no cederá al "chantaje" de los independentistas que, según ella, quieren imponer la voluntad de unos por encima del resto, de la Ley y de la Constitución.
Ha considerado además que "la provocación y el desafío gravísimo a la unidad de España" del presidente de la Generalitat, Artur Mas, son consecuencia de su incompetencia para gobernar.