La exconsellera de Salud, Alba Vergés, y su abogado Mariano Bergés, a su llegada a la Audiencia de Barcelona, a 1 de julio de 2026, en Barcelona, Catalunya (España) - David Zorrakino - Europa Press
BARCELONA, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
Una asesora de la Comisión Europea y de la Conselleria de Salud de la Generalitat de Catalunya durante el Covid-19, que emitió informes de predicción de evolución de la pandemia basándose en modelos matemáticos, ha afirmado que era beneficioso vacunar siguiendo criterios de edad y que así "se recomendaba como estrategia en un contexto de pocas dosis".
Lo ha explicado este martes durante su declaración como perito en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Barcelona por la presunta paralización de la vacunación contra el Covid-19 a policías y guardias civiles destinados en Catalunya en 2021.
Fiscalía acusa a la exconsellera de Salut, Alba Vergés (ERC); al exsecretario general de su departamento, Marc Ramentol; al entonces director general del Institut Català de la Salut (ICS), Josep Maria Argimon, y al exdirector del Servei Català de la Salut, Adrià Comella, de un delito de prevaricación por el que pide 12 años de inhabilitación y, a diferencia de las acusaciones populares, no acusa al exrresponsable de Servicios del departamento de Salud, Francesc Xavier Rodríguez.
El lunes, una miembro del gabinete Vergés, que actuaba como enlace entre Departament y el Servei Catalá de Salut, negó que la consellera ordenara parar la vacunación a policías y guardias civiles destinados en Catalunya y aseguró que fue a raíz de la reunión interterritorial del 22 de marzo de 2021 cuando se decidió cambiar la estrategia de vacunación y priorizar a las personas de 60 a 65 años, incluso dentro del grupo de servicios esenciales.
EDAD Y MORTALIDAD
En la misma línea, este martes la perito ha señalado que los organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Organismo Europeo de las Enfermedades Infecciosas, recomendaban "absolutamente" la priorización de los grupos de los 60 a los 69 años.
El motivo, ha dicho, era que las personas de esta franja representaban el 10% de la población total, pero dentro de la UCI suponían 1 de cada 3 enfermos, por lo que "la probabilidad de ingresar en las unidades de cuidados intensivos era mucho mayor en esa franja de edad".
En cuanto a los fallecimientos, "se concentraba en las franjas mayores de 70 y mayores de 80, pero sí que duplicaba prácticamente lo que sería la mortalidad en las franjas menores de 59 años", ha expresado, por lo que la edad era uno de los principales factores de riesgo, de hospitalización y de muerte.
ESTRATEGIA DE VACUNACIÓN
En la misma línea, un doctor que participó en algunos de los comités de asesoría en Catalunya durante el Covid-19 ha afirmado que la estrategia de vacunación en una situación de escasez de vacunas o de "una disponibilidad menor a la deseable" era muy importante porque, desde una visión utilitarista de la salud, se intentaba maximizar los beneficios de las vacunas disponibles para la población.
Preguntado sobre los efectos que hubiera tenido el no haber vacunado a personas de entre 60 y 65 años, el médico ha dicho que si la vacuna de AstraZeneca, junto con las otras, se hubieran añadido a la vacunación de población mayor se hubiera "reducido más y antes el número de hospitalizaciones, UCI y mortalidad porque, básicamente, la mortalidad y la patología más severa se acumulaba mucho en los estratos más ancianos de la población".
MOSSO
Un mosso que elaboró un informe pericial por orden del juez de instrucción ha recordado que, después de iniciarse la vacunación entre los grupos esenciales, el 15 de marzo hubo un problema con un lote de AstraZeneca en mal estado, que "lo retrasó todo", y que cuando se retomó la vacunación hubo un cambio de criterio.
Entonces, se decidió priorizar a las personas de 60 a 65 años, mientras que por debajo de esta franja se frenó la vacunación, aunque había personas esenciales sin inmunizar.
Según los informes aportados por la Administración catalana y por la Administración central, "había una falta de vacunas y no había para todos", de manera que se tuvo que priorizar a los colectivos siguiendo el riesgo clínico: personas de mayor edad o con factores de riesgo.
Sobre la disfunción entre los cuerpos policiales, el mosso ha señalado que "el hecho de comenzar más tarde se debía a las reuniones, que se iban alargando en el tiempo", así como a las dudas sobre el censo, los lugares de vacunación y los nombres de las personas a vacunar.
Asimismo, ha indicado que "el grueso" de la vacunación se produjo a partir del 27 de abril (tras la interlocutoria del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya) y que en el momento que había un lote defectuoso no se podía vacunar a nadie y se ha puesto como ejemplo a sí mismo, que en el momento de los hechos enjuiciados tenía 58 años: "Era menor de 60 años y fui de los últimos en vacunarme".