Plátanos en Barcelona. - EUROPA PRESS
BARCELONA, 28 May. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona quiere que el plátano no supere el 15% del total de árboles de la ciudad en 2027, en el marco del Plan director del arbolado 2017-2037, que prevé que ninguna especie sobrepase este límite para evitar los efectos de una eventual plaga.
El jefe del Área de Arbolado de Barcelona, Joan Guitart, ha explicado a Europa Press que el plátano es la única especie en la ciudad que supera dicho límite y que la reducción de esta proporción pasa tanto por reducir el número de plátanos como por aumentar la cantidad de árboles en la ciudad: ha pasado de 150.000 árboles en el 2000 a 206.000 en 2022, ha concretado.
Según Guitart, con las afectaciones de las obras (como las de la unión del tranvía por la Diagonal) habrá un descenso "importante" de plátanos, que se sustituirán por almeces, sófora, cinamomo o tipuanas, entre otros, como ha pasado en otras transformaciones urbanísticas, como la construcción del 22@, donde muchas calles "eran todo plátanos".
Ha sostenido que, como hay más plátanos que otra especie, "parece" que genera más rechazo entre la ciudadanía por las molestias del fruto del plátano, pero ha defendido sus funciones durante todo el año: capturar dióxido de carbono y liberar oxígeno, refrescar el ambiente, mitigar la temperatura de las calles y capturar partículas de contaminación PM10.
EL FRUTO NO DA ALERGIA
El responsable del Área de Arbolado ha insistido en que, de acuerdo con los profesionales de la medicina, el fruto del plátano que sale a mediados de abril y mayo --y emite un polvo de color marrón-- no es alergénico, sino que lo que puede generar alergias es el polen, de un color entre amarillo y verde.
Esta polinización queda suspendida en el aire cuando llueve poco, como pasa actualmente, mientras que "si tienes días de lluvia, vas lavando todo este polen y se va yendo".
ÁRBOL DEL PLÁTANO EN EL EIXAMPLE
Buena parte de esta especie se sitúa en los distritos del Eixample y de Sant Martí, donde más se está trabajando para reducirlos, y esto es porque cuando estas zonas empezaron a urbanizarse a raíz del plan Cerd "solo se producían plátanos", en una tendencia que también siguieron ciudades europeas como Londres o París.
Guitart ha admitido que este árbol no es "tan óptimo" como hace 150 años debido al cambio en las condiciones climáticas, porque llueve con menos frecuencia, con lluvias más intensas, y la temperatura es un poco más alta.
Además, el agua no llega igual a los árboles porque no se infiltra por las calles como entonces, cuando la mayoría de vías estaban adoquinadas y la capital catalana recibía el sobrenombre de 'Can Fanga', recuerda Guitart.