BARCELONA, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Barcelona ha promovido modificaciones puntuales de la Ordenanza de Terrazas para minimizar su impacto, y ha impulsado cambios que prevén aplazar al 1 de enero de 2018 la entrada en vigor de las condiciones de ubicación de la terraza y las de número de sanitarios y de accesibilidad al establecimiento.
La propuesta se someterá a aprobación inicial en la Comisión de Ecología, Urbanismo y Movilidad del 22 de diciembre, y las medidas que se proponen son de carácter inmediato y suponen un primer paso mientras se trabaja en la redacción de una modificación de la ordenanza que se adapte a las necesidades de vecinos y restauradores.
El consistorio propone una modificación puntual de la Disposición Transitoria Segunda de la ordenanza para aplazar hasta el 1 de enero de 2018 la entrada en vigor de las condiciones de ubicación de las terrazas ante la fachada --prevista para el 1 de enero de 2016-- y las condiciones de accesibilidad de los establecimientos y el número de sanitarios --prevista para el 1 de enero de 2017--.
Según el Ayuntamiento, esto permitirá disponer de un plazo de reflexión suficiente para consensuar posibles futuros cambios en la ordenanza, así como llevar a cabo la revisión y adaptación de las licencias transitorias.
También se modificaron los apartados de la normativa que hacen referencia a las funciones y composición de la Comisión Técnica de Terrazas, que prevé incorporar formalmente a la Favb y ArquinFAD como miembros de pleno derecho.
En paralelo, el Gobierno municipal tiene a punto una serie de cambios en las distancias previstas, respecto a la localización y la distancia a elementos urbanos y edificios, para corregir "algunas indefiniciones detectadas y distancias que en algunos casos se consideran demasiado exigentes, y en otros demasiado flexibles".
En los requisitos de localización la separación útil mínima entre terrazas de diversos establecimientos pasará de 1,80 a 1,50 metros, excepto cuando coincida con un paso de peatones.