Recreación de la futura ronda de Sant Antoni de Barcelona. - AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
BARCELONA, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona ha definido la propuesta definitiva de la reforma de la ronda de Sant Antoni, en la que ha proyectado una gran plaza pacificada entre las calles Villarroel y Floridablanca, y que se unirá con la plaza del Pes de la Palla, que se convertirá en una superárea de juego.
La segunda teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz; el concejal del distrito del Eixample, Pau González; y el del distrito de Ciutat Vella, Jordi Rabassa, han presentado este lunes en rueda de prensa el proyecto, que incorpora mejoras surgidas del proceso participativo con los vecinos.
En el ámbito de la plaza ya se proyectaba sin el paso del bus en el anteproyecto, pero ahora se prescinde también de las plazas de carga y descarga previstas inicialmente, que pasan a situarse en los extremos de la propia plaza (a la altura de Villarroel y de Foridablanca).
Solo habrá un carril bus exclusivo de bajada entre las calles Villarroel y Comte d'Urgell, y precisamente en este tramo se genera una acera de más de 17 metros de ancho en el lado del Raval, y se integrará el paso de las bicicletas.
La propuesta también incluye la pacificación de la calle Tamarit para conectar con la 'supermanzana' de Sant Antoni, la renovación de la plaza del Dubte, y se crearán dos plazas en el cruce con Casanovas y con Tamarit.
Además, el asfalto desaparecerá y el pavimento será de piedra natural, y el espacio destinado a usos ciudadanos crecerá hasta los 16.300 metros cuadrados en todo el ámbito.
Una vez acordada y presentada la propuesta, ahora se iniciará la redacción del proyecto ejecutivo para poder empezar las obras a finales de verano, mientras continúan avanzando los trabajos de la retirada de la losa, que está previsto que terminen a mediados de marzo.
SANZ: "QUE NO SE PARTIDICE"
Sanz ha pedido responsabilidad para que la propuesta se apruebe y que "no se partidice, que no se politice un proyecto que los vecinos necesitan", ya que ha defendido que es bueno para el territorio, y ve necesario ir más allá del plan que se fijó en 2018 (el que defienden los socialistas).
Por su parte, González ha reconocido que ha sido un proceso "largo, tortuoso y difícil, pero aun así enriquecedor" porque se han sumado diferentes puntos de vista desde el consenso vecinal.
"Es una buena propuesta para el Raval", ha sostenido Rabassa, que ha celebrado que a través del urbanismo se atienda la emergencia climática y necesidades de los vecinos.