BARCELONA, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento iniciará en abril las obras para transformar la calle Pere IV en un eje cívico y patrimonial, con unos trabajos que empezarán en el tramo entre las calles Roc Boronat y Bilbao, durarán previsiblemente 18 meses y priorizarán los peatones ensanchando las aceras y dejando un carril de circulación, uno para servicios y otro para bicicletas.
La teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, ha destacado este lunes en rueda de prensa que esta será la primera fase de la reurbanización de toda la vía, que es una prioridad para el Gobierno municipal porque "cose distintos barrios" y une la zona verde del Besòs con el parque de la Ciutadella.
El Ayuntamiento ha sacado a licitación a través de Barcelona d'Infraestructures Municipals (Bimsa) el proyecto de reurbanización de este tramo --de 559 metros--, con un presupuesto de 7,1 millones de euros, en unos trabajos que actuarán tanto en superficie como en los servicios soterrados y en la dinamización de la zona.
Este tramo de la vía, que actualmente tiene tres carriles de circulación, pasará a tener un carril de circulación, uno para servicios en el lado mar y un carril bici bidireccional segregado en el lado montaña, mientras que las dos aceras se ensancharán hasta los 5,45 metros, el doble del actual.
Preguntada por los periodistas, Sanz ha garantizado que los estudios de movilidad "no contemplan que haya ningún problema con la reducción de los carriles", y ha recordado que el Gobierno de Ada Colau apuesta por reducir el tráfico y trabajar por la pacificación y el uso del transporte público.
Los trabajos prevén también mejoras en el alcantarillado e instalar una nueva red de recogida neumática de residuos a partir de la existente, además de nuevo mobiliario urbano y alumbrado, que consistirá en columnas de siete metros de altura con luz LED.
El concejal del distrito de Sant Martí, Josep Maria Montaner, ha destacado que en 2016 se encargará la elaboración del proyecto urbanístico básico de toda la calle y se fijarán los tramos para llevarlo a cabo, y Sanz ha resaltado que se priorizará el tramo del lado Besòs y que la última fase podría empezarse en 2020.
DINAMIZACIÓN
Sanz ha remarcado que la reurbanización no pretende "sólo poner bonita la calle, sino revalorizar todo lo que hay en superficie para que las personas puedan desarrollar actividades y hacerse suyos los espacios y dar vida a una vía que cose distintos barrios" y que acumula mucho patrimonio industrial.
El Ayuntamiento pretende que la calle se convierta en un polo de atracción de actividad económica social y cooperativa, para lo que hará un inventario de los solares y edificios vacíos municipales para darles un uso y dinamizar la zona con actividades que podrán ser permanentes o transitorias mientras duren las obras, ha señalado Montaner.
Montaner --que ha señalado que Pere IV representa una operación transversal que complementa las intervenciones del 22@--, ha insistido en que el Gobierno municipal trabaja para dinamizar la zona, y ha señalado que ha cedido el espacio adjunto al nuevo Casal de Joves de Can Ricart a la Taula Eix Pere IV, que ha participado activamente en la reforma de la calle.
Sanz ha recordado que el proyecto de reforma estaba planteado ya en el anterior mandato del exalcalde Xavier Trias, y ha destacado que "había un proyecto trabajado con la Taula, con los vecinos y con todos los que tenían que hacer la reforma posible, pero no había voluntad política de hacerlo".
Preguntado por los cambios respecto al planteamiento del anterior Gobierno municipal de CiU, Montaner ha señalado que "es el mismo proyecto, el cambio es la voluntad política de hacerlo", mientras que el responsable de proyectos urbanos del área de Urbanismo, Carles Casamor, ha detallado que se han realizado ajustes para adaptarse a cambios normativos.