Blanca Portillo protagoniza en el Teatre Lliure 'La vida es sueño', "gran catedral universal"

La actriz en la presentación: "Todavía no he cumplido mi sueño de trabajar para Lluís Pascual"

El equipo de la obra 'La vida es sueño', con Blanca Portillo
EUROPA PRESS
Europa Press Catalunya
Actualizado: jueves, 7 marzo 2013 14:06

BARCELONA, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

La actriz Blanca Portillo protagonizará en el Teatre Lliure de Barcelona, desde este jueves hasta el 17 de marzo, el clásico de Calderón de la Barca 'La vida es sueño', una de las "grandes catedrales universales" del teatro, como la ha definido la directora de la obra y de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, Helena Pimenta.

En la presentación del espectáculo, Pimenta ha resaltado que, pese a que la obra respeta el verso de la obra original del Siglo de Oro español, es directa, y ahonda "en los conflictos extremos de los personajes, abordando los temas de la libertad, esclavitud, religiosidad, amor, desamor, venganza, llevados por la acción y la vivencia de cada personaje que es contradictorio y va de un límite a otro de una forma muy violenta".

Portillo encarna el papel de Segismundo, el hijo oculto del Rey Basilio de Polonia que vive encerrado en un calabozo --con la única compañía de libros-- por la amenaza de perder el trono que le supone al rey, que antes de su muerte decide liberar a su descendiente con el fin de dejarle gobernar si demuestra ser templado y capaz.

"El Rey manipula la vida de su hijo y de su sueño y la obra habla de quién escribe nuestras vidas y nuestros sueños", ha observado la directora del espectáculo que se encuentra de gira nacional, tras recalar con gran éxito de público en Madrid, Bilbao, Pamplona, Sevilla, Valladolid y Logroño, y con el proyecto de llevarlo después a Almería, Buenos Aires (Argentina), Gijón y Vitoria.

Pimenta se ha confesado nerviosa por llevar la obra al Lliure por "la admiración y respeto extraordinario" que le merece la institución que desde que nació en el 1976, se convirtió en un referente del teatro de compromiso, riesgo e innovación.

"Que toda la vida es sueño y que los sueños sueños son, como dice Segismundo", ha empezado Portillo su intervención, en la que ha revelado que la moraleja del personaje ha sido para ella que en la vida sea sueño o sea verdad, hay que vivir al máximo y con intensidad las experiencia presente.

Y para ella, ha dicho, "también se cumple un sueño", que a la vez le da miedo, y que es pisar el Teatre Lliure, al que también se ha referido como referencia del teatro que debe ser, ha manifestado contenta, tras 30 años de profesión.

ATLAS DEL ALMA HUMANA

De todas formas, ha lamentado que la felicidad no es completa: "Todavía no he cumplido mi sueño de trabajar para Lluís Pasqual", ha señalado la actriz, para quien Segismundo es un gran atlas del alma humana, que representa la honestidad y dificultad de vivir, que acaba siendo un ser humano grande.

Junto a Portillo, la directora ha reivindicado que la actriz encarne el papel de un joven: "La obra hablaba del ser humano sin género, y a partir de esa decisión todo me pareció normal", ha indicado Pimenta, quien ha destacado la enorme trayectoria de Portillo.

SER HUMANO, SIN GÉNERO

Lo importante no es si encarna un papel de hombre o de mujer, sino que se mete en la piel de un personaje, ha argumentado la directora de la compañía, a lo que Portillo ha añadido la anécdota de la madre de una amiga suya que fue a verle al teatro y no se percató de la presencia de Portillo en el escenario hasta el final.

La actriz Marta Poveda, en el papel de Rosaura, ha destacado que los personajes hablan en verso como trampolín para llegar a la emoción pura, y ha subrayado la fuerza de todos los personajes que suben a escena con toda la energía de "bestias pardas en celo que van a morir y a matar, y eso es lo que hace que la función guste".

El director del Teatre Lliure, Lluís Pasqual, se ha mostrado "enormemente orgulloso" de acoger la obra de 'La vida es sueño', y ha explicado su historia de persecución para con la obra, que nunca ha podido dirigir por estar a la altura del Rey Lear y Tristán e Isolda, ha comparado Pasqual.

Contenido patrocinado