Los grupos deberán decidir si vuelven a llevar la propuesta a la Comisión de Economía
BARCELONA, 25 (EUROPA PRESS)
El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha rechazado este viernes la propuesta de Ordenanzas Fiscales para 2027 del gobierno del alcalde, Jaume Collboni, que preveía una subida del IBI de los hoteles de un 1,17% a un 1,3%, el máximo legal, si bien sí que ha aprobado el incremento de la tasa turística a los cruceristas de escala y congelar la de los albergues de juventud.
Los recargos han sido aprobados con el apoyo de Junts y ERC y los votos en contra de BComú, PP y Vox, mientras que la propuesta de Ordenanzas Fiscales únicamente ha contado con el apoyo de los republicanos.
De esta forma, la subida a los cruceristas queda aprobada provisionalmente y se abre el período de 30 días de exposición pública y quedará aprobada definitivamente si no recibe alegaciones.
En concreto, la medida propone subir la tasa de forma progresiva y pasar de los 5 euros de impuesto turístico que hay actualmente a 12 el año que viene, a 16 en 2028, a 20 en 2029 y a 24 en 2030, los cuales acabarían siendo 30 euros al añadir el impuesto turístico de la Generalitat.
En cuanto a la nueva regulación del IBI de los hoteles, serán los grupos municipales los que deberán decidir si vuelven a llevar la propuesta a la Comisión de Economía y Hacienda para que salga adelante, mientras que la congelación fiscal de los albergues ha quedado aprobada definitivamente.
GRUPOS
El teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls, ha reprochado a los Comuns que solo sean capaces de pactar con ellos mismos: "Si reiteran su posición negativa, hoy ustedes hacen un favor a aquellos de los que constantemente hablan, los lobbys turísticos".
El concejal de Junts, Arnau Vives, ha justificado su apoyo a los recargos con que no todos los turistas aportan lo mismo: "No somos los del 'tourist go home', no somos turismo fóbicos", ha apostillado, y ha lamentado que los buenos números de la ciudad no se traduzcan en menos presión fiscal para los barcelonses.
Por su parte, la líder de BComú, Gemma Tarafa, ha acusado al gobierno de Collboni de desaprovechar una "oportunidad de oro" para cortar la actividad de los cruceristas de escala y ha avisado de que bajar el recargo a los albergues significa rebajar el impuesto de 10.000 plazas hoteleras.
El portavoz republicano, Jordi Castellana, ha asegurado que su formación apoya "de una forma muy tranquila y consciente" los tres expedientes, ya que servirán para avanzar hacia una recaudación turística más justa y que sirva para mejorar la vida de los barceloneses y barcelonesas.
Desde el PP, el concejal Víctor Martí ha señalado que el gobierno de Collboni "cuando tiene margen para reducir la carga impositiva, nunca lo hace, y cuando puede aumentar un impuesto, lo aumentan hasta el máximo legal permitido", según él, tratando al turismo como un problema cuando es un motor económico para la ciudad.
Finalmente, el presidente de Vox, Gonzalo de Oro, ha lamentado la política fiscal "insaciable" del PSC, ERC y BComú, que ha tachado de tripartito 'antitodo', y ha señalado que pese a las subidas de impuestos nunca se ve un efecto positivo en las calles de la ciudad.