Actualizado 17/12/2013 20:49 CET

La Cámara de Barcelona implanta un plan estatal para el comercio

Recursos de ropa, complementos y caja de una tienda
Foto: EUROPA PRESS

BARCELONA, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Cámara de Barcelona ha implantado el Programa de actuaciones del Plan integral de apoyo a la competitividad del comercio minorista.

   Lo ha encargado el Ministerio de Economía y Competitividad al Consejo Superior de Cámaras, y supone una financiación de 290.591 euros para la provincia.

   Según ha informado este martes en un comunicado, la Cámara administrará y distribuirá este presupuesto, que financiará acciones y servicios para las pymes del comercio, y que en algunos casos suponen servicios totalmente gratuitos y en otros, una subvención para proyectos que las empresas tengan en ejecución.    

   Un primer programa va dirigido a las estrategias de innovación, que puede afectar desde la estrategia y modelo de negocio hasta la de concepto comercial o lanzamiento de otros canales de comercialización, y que financiará hasta el 80% del coste del proyecto sobre un máximo de 6.000 euros.

   Un segundo programa va dirigido a la mejora de la gestión del punto de venta, y en este caso la Cámara ofrece un diagnóstico comercial gratuito para identificar las fortalezas y debilidades.

   Finalmente, con el programa de relevo, ofrecerá también un diagnóstico de la viabilidad de la continuidad comercial y facilitará un filtro de potenciales compradores, aunque si es necesario, también asesorará en caso de cierre, compraventa y traspaso.

FINANCIACIÓN, PRINCIPAL PROBLEMA

   Desde el inicio de la crisis en 2008, las principales preocupaciones de los pequeños comercios en la demarcación de la Cámara han sido la financiación del negocio y el mantenimiento del nivel de beneficio, según se desprende de los más de 3.000 asesoramientos que ha realizado su Gabinete Técnico de Comercio en sus casi diez años de existencia.

   El Gabinete también ha detectado que de forma progresiva algunos comercios de la provincia plantean la inviabilidad porque no son capaces de adaptarse a la demanda o de gestionar su relevo y continuidad, y esta tendencia se ha agravado desde 2008 y más intensamente a partir de 2009.