El catedrático en Ingeniería Forestal y autor de Ecomitos, Víctor Resco - EUROPA PRESS
BARCELONA, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
El catedrático en Ingeniería Forestal y Cambio Global y autor de 'Ecomitos', Víctor Resco, propone varias propuestas que, a su parecer, debería contener el Pacto de Estado anunciado por el Gobierno para hacer frente a los incendios forestales, entre ellas, fomentar, a través de incentivos fiscales, la actividad rural y su rentabilidad.
En el documento, al que ha tenido acceso Europa Press y que será presentado el próximo lunes ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, Resco recuerda que los incendios forestales se están convirtiendo en un problema de salud pública y de protección civil.
Un problema creciente que afecta también a la red ferroviaria y al turismo, que daña la calidad de las aguas y que tiene un gran impacto sobre las sociedades y economías rurales.
Por todo ello, propone que se reduzca la "carga burocrática" con la que se encuentra el sector primario y fomentar, mediante incentivos fiscales, la actividad rural y su rentabilidad.
ZONAS INFLAMABLES
El catedrático también plantea que se establezca una "cultura del riesgo", de forma que se elabore y se publique una cartografía que incluya mapas de zonas inflamables, puntos de reunión y vías de escape, así como herramientas que permitan visualizar en tiempo real el avance de los incendios para que la población sepa actuar y autoprotegerse ante una emergencia de estas características.
También sugiere que se desarrollen planes de prevención municipal contando con técnicos cualificados y que, una vez instaurada esta "cultura del riesgo", se revise la legislación para permitir que cada persona puede elegir si prefiere evacuar su casa o quedarse en ella y defenderla, como se hace en otros países como Australia.
MOSAICOS DE VEGETACIÓN
Otra de las propuestas se centra en la prevención, que para Resco pasa, según la evidencia científica, por tratar preventivamente el equivalente a entre 3 y 5 veces el área quemada, lo que implica un mínimo de un millón de hectáreas al año.
Para conseguirlo, propone planificar y ejecutar obras de prevención, así como la creación de "mosaicos de vegetación", de forma que se intercalen zonas de bosques jóvenes con otras de bosques viejos, áreas de diferentes cultivos y pasto, porque esa heterogeneidad ambiental frenará el desarrollo de grandes incendios.
En la misma línea, pide implementar un programa de quemas prescritas, similares a las que tradicionalmente utilizaban los pastores, para disminuir la maleza que se acumula en los montes y que actúa como "combustible".
SISTEMA DE ALERTAS
Resco también propone crear un sistema de alertas que avise con 72 horas de anticipación de una condición adversa y que permitiría preparar tanto a los efectivos que trabajen en la extinción como a la población de una posible evacuación o confinamiento.
Añade que deberían incorporarse unidades de análisis y planificación de la extinción en las cadenas de mando, dado que los incendios actuales requieren de "unidades de inteligencia avanzada".
También solicita la homogeneización en los dispositivos de extinción, que se mejore la formación de los operativos y que se garantice una mejora de sus condiciones laborales.
RESTAURACIÓN
En cuanto a la restauración, propone optar por vegetación adaptada al clima futuro de cada zona, aun cuando esto implique la incorporación de vegetación no autóctona o la pérdida de superficie de bosque, y pide que se agilicen los procedimientos para contratar las obras de restauración para evitar las pérdidas de suelo.
El catedrático también aboga por la inversión en ciencia e innovación para mejorar el acceso a datos y previsiones meteorológicas, dotar a los expertos de la capacidad de mapear el avance de las llama en tiempo real y facilitar el acceso de los investigadores a los incendios.
El Estado, calcula el catedrático, tendría que hacer un desembolso de aproximadamente 3.000 millones de euros, pero avanza que una buena parte se podría cubrir con capital privado si se logra mejorar la rentabilidad de las explotaciones.