Actualizado 14/05/2013 20:55

Chejfec experimenta con la ausencia de diálogos tradicionales en su última novela

El escritor argentino Sergio Chejfec
EUROPA PRESS

BARCELONA, 14 May. (EUROPA PRESS) -

El escritor argentino Sergio Chejfec experimenta en su última novela, 'La experiencia dramática' (Candaya), con la ausencia de diálogos entendidos a la manera tradicional, y que incluye en sus páginas de forma referida indirectamente y pasando por el filtro del narrador.

En una entrevista de Europa Press, el autor ha rechazado que se trate de un experimento, palabra que le recuerda a un laboratorio, sino que ha defendido que son diálogos escenificados lejos de lo convencional que transcurren entre Rose, actriz aficionada, y Félix, un personaje "borroso y desdibujado".

El autor se ha mostrado crítico ante la reconstrucción que implican los diálogos en las novelas, y aboga por "hacer trabajar" más a los lectores para que conserven sus páginas en la memoria como un trabajo arduo pero feliz.

La novela tiene como piedra filosofal la preocupación que suscita en Rose que en sus clases de arte dramático le proponen interpretar la experiencia más dramática de su vida, donde arrancan una serie de divagaciones sobre la vivencia y las aristas del drama.

En realidad este es el hilo narrativo: la divagación sobre lo que entraña una experiencia dramática, tanto desde un punto de vista teatral, como desde una vivencia personal, y donde se mezclan también asociaciones mentales, vínculos conceptuales y comentarios de los dos personajes que nada tienen que ver con el drama.

De hecho, todo el libro es una aleación de pensamientos, asociaciones mentales y permanentes que el narrador teje como una ficción llevada al extremo y que, en lugar de avanzar en torno a un conflicto, caminan "por la disquisición mental".

"Todo lo que ocurre en el plano de la acción y de la conciencia pasa por el discurso del narrador", ha dicho Chejfec, quien prueba con un narrador omnisciente casi imposible, por su total conocimiento de todo lo que hacen y dicen los personajes, y que maneja los hilos de la narración, ha esgrimido.

Ambientada en un lugar y un tiempo contemporáneos pero indefinidos, esta novela busca "suscitar preguntas", además de hacer friccionar lo general con lo particular, ya que, dentro de la borrosidad de sus personajes, contiene detalles extremos sobre lo que ven, lo que hacen y lo que piensan.

La idea de esta novela nació cuando el propio autor asistió a una serie de intercambios lingüísticos, viéndose entonces abocado a hablar durante una hora y media semanal "sin una agenda preestablecida".

"Fue fascinante y muy inspirador", ha resumido el autor, quien lo ha definido como la necesidad de hablar como con un mandato escénico.

El autor presenta este martes su libro en Barcelona en una conversación con Enrique Vila-Matas, para posteriormente participar en un homenaje preparado por la Casa Amèrica Catalunya al escritor Carlos Fuentes.