Concluyen que Aigüestortes (Lleida) agrupa la mayor cantidad y calidad de bosques maduros de España

El estudio incluye una comparativa con los inventarios del parque de 1993, 2004 y 2014

Archivo - Ejemplar de un árbol de un bosque maduro
Archivo - Ejemplar de un árbol de un bosque maduro - GALDRIC MOSSOLL - CREAF - Archivo
Europa Press Catalunya
Publicado: jueves, 8 octubre 2026 5:30

LLEIDA, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un estudio liderado por Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf) y el Centre de Ciència i Tecnologia Forestal de Catalunya (CTFC) ha concluido que el Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici (Lleida) concentra la mayor cantidad y calidad de bosques maduros de España.

Según informan este jueves ambos centros, los bosques maduros son "referentes" de cómo serían los bosques si no hubieran sido alterados por el impacto humano y libres de fenómenos extremos como grandes incendios, ya que estas condiciones crean un entorno óptimo que favorece una fauna y flora muy diversa, con árboles centenarios y abundancia de madera muerta de grandes dimensiones.

Según el Informe Estat Natura 2020 de Catalunya, en una escala del 1 al 10 el conjunto de bosques de Catalunya tenían un grado de madurez de 2,3, pero en el caso de Aigüestortes, en algunos bosques estudiados, este índice llega hasta el 8,7.

También se ha llevado a cabo el 4 Inventari Ecològic i Forestal del Parc Nacional, donde se han muestreado y analizado 192 parcelas, tanto dentro del parque como en su zona periférica de protección, para obtener una "fotografía detallada" de su estado de conservación, grado de madurez y composición de los bosques.

El estudio constata que los valores medios de madurez de los bosques del parque se sitúan entre 4,2 y 4,7 sobre 10: en cuanto a los 20 rodales más maduros, que en conjunto ocupan 432 hectáreas, la mayoría son abetales, mientras que cuatro son pinares de pino silvestre y tres pinares de pino negro.

Los valores de madurez de estos rodales oscilan entre 5,3 y 8,7 sobre 10 y se concentran en los valles de Sant Nicolau y de Espot dentro de la zona de protección estricta del parque, y también en el valle de Colomèrs, en la Val d'Aran.

"RESILIENCIA ANTE PERTURBACIONES"

El investigador del Creaf Jordi Vayreda señala que los bosques maduros tienen árboles de diferentes dimensiones y edades, madera muerta de grandes dimensiones "conformando una estructura arbórea muy compleja", formada por muchos estratos de vegetación".

Esta diversidad, dice, crea diferentes condiciones microclimáticas que ayudan a retener mejor la humedad, mejorando su "resiliencia ante perturbaciones como los incendios o las sequías y dando refugio y alimento a una gran diversidad de especies exclusivas", por lo que insisten en la importancia de saber dónde están y preservarlos.

En cuanto a la composición de los bosques del Parque Nacional, el inventario revela que el pino negro ('Pinus uncinata') es la especie dominante, seguido del abeto ('Abies alba') y el pino silvestre ('Pinus sylvestris'), entre otros; y respecto a los arbustos, el rododendro ('Rhododendron ferrugineum') es la especie más frecuente, seguido del arándano ('Vaccinium myrtillus').

Para conocer el grado de madurez, se han analizado elementos como la cantidad de árboles de grandes dimensiones, la madera muerta y la diversidad de dendromicrohábitats --pequeñas características morfológicas que aparecen en los troncos y en las copas de los árboles vivos, como cavidades, heridas, madera expuestas, ramas muertas, corteza a numerosos organismos--.

INICIATIVA

Los resultados forman parte del proyecto BHAVEC (Evaluación del estado de conservación de hábitats naturales y actuaciones de mejora de la madurez forestal en el parque), financiado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

La iniciativa incluye el Inventario Ecológico Forestal de 2024 y un estudio específico sobre los bosques maduros, además de que se ha creado una hoja de ruta para acelerar el envejecimiento de algunas parcelas y ya se han puesto a prueba diversas actuaciones.

MÁS MADUROS Y MÁS CARBONO

Por primera vez, el inventario actual se ha comparado con los inventarios de 1993, 2004, 2014: revela que los bosques del parque han aumentado de forma "notable" el carbono almacenado durante las últimas tres décadas.

Por ejemplo, en las parcelas dominadas por abeto, el carbono almacenado en la biomasa de los árboles vivos ha pasado de 69,8 a 148,5 toneladas por hectárea, más del doble; en las de pino silvestre, ha aumentado de 57 a casi 100 toneladas por hectárea, y en las de pino negro, de 47 a 65 toneladas por hectárea.

Según los investigadores, los procesos que llevan a un bosque hacia la madurez pueden requerir décadas o incluso siglos, por eso, proponen actuaciones que pueden acelerar este envejecimiento, como reducir selectivamente la competencia en torno a árboles de grandes dimensiones o conservar y generar madera muerta "ya que es un hábitat clave para un amplio abanico de especies".

Contador

Contenido patrocinado