Actualizado 24/07/2012 01:57 CET

Conmoción entre los vecinos afectados por el azote de las llamas

Incendio en el Empordá
EUROPA PRESS

FIGUERES (GIRONA), 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los vecinos de los municipios más afectados por el avance de las llamas del incendio del Alt Empordà, como Darnius, Agullana y Llers, se han mostrado este lunes por la noche totalmente conmocionados, después de casi dos días de llamas y tras ver cómo ha quemado todo alrededor de sus casas, sus terrenos y sus ganados.

En Darnius, Francisca Quintero ha explicado en declaraciones a Europa Press que en algunos momentos han sentido miedo por estar rodeados por fuego ya que "esto no hace gracia".

Este lunes ha podido volver al pueblo pero sólo por la tarde, ya que el incendio le cogió en la Jonquera, donde trabaja, y se tuvo que quedar en Agullana, donde reside su madre: "Había mucho humo, casi ahogaba. Hasta Agullana fuimos con el coche en primera y parados".

Ha lamentado la lástima y pena que produce el paisaje quemado y los animales muertos por el fuego, mientras que su pareja, José Luis, ha asegurado que el fuego, con solo media tarde, ya arrasó este domingo toda la carretera del pueblo, una velocidad que los bomberos, para él, no podían contrarrestar: "Que no se queje nadie porque no podían hacer más".

Otra vecina del municipio, Erminia Pruna, ha explicado que hay "mucha angustia" porque se han visto rodeados por las llamas, y que han seguido de cerca las tareas de extinción, viendo este lunes como continuamente bajaban helicópteros a cargar agua en la piscina del pueblo.

CARRETERAS CORTADAS

Decenas de vecinos de los municipios con carreteras cortadas han quedado bloqueados sin poder acceder a casa durante algunas horas o esperando los convoyes organizados por los Bomberos de la Generalitat para que les condujeran a su hogar.

En el acceso a Darnius por la carretera N-II, que ha estado cortado durante este lunes por la tarde, unos ocho vecinos esperaban a que les dieran luz verde para tomar la carretera a casa.

Uno de ellos, Angel Arcarons, no es vecino sino que viene a presentarse como voluntario para las tareas de extinción, para lo que ha tenido que dar sus datos personales, y ahora está a la espera de que le llamen.

Joan Martí, su hijo Josep Martí y su mujer Carme Carreras han estado esperando a que les permitieran llegar a sus casas en el núcleo de Mont-roig, que recibe el nombre del castillo, cuyas paredes han quedado "completamente negras y todo arrasado".

Carme Carreras explica que el fuego llegó hasta las puerta de su casa, y que no ha entrado "de puro milagro", aunque su coche sí ha quedado completamente calcinado.

Toda la carretera desde la N-II a Darnius hasta el municipio está arrasada, con árboles negros y una tierra gris de ceniza.

En el pantano de Boadella, ubicado en el flanco occidental del incendio --el que más preocupa por ahora--, las llamas se podían observar sobre las 22.00 horas claramente en un valle justo al lado del embalse, donde el fuego continuaba quemando y levantaba una negra humareda.