Csif acusa a Colau de querer una "policía política" al disolver los antidisturbios de la Urbana

El secretario de Administración Local del Csif, Eugenio Zambrano
EUROPA PRESS
Actualizado 09/10/2018 16:05:34 CET

BARCELONA, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Administración Local de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (Csif), Eugenio Zambrano, ha acusado este martes a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de querer una "policía política" mientras avanza el proceso para disolver la unidad antidisturbios de la Guardia Urbana, la Unitat de Suport Policial (USP).

"No estamos ante una policía democrática, estamos ante una policía política que es adonde nos quiere conducir Ada Colau", ha manifestado en una atención a los medios, y ha insistido en que la disolución y creación de la Unitat de Reforç Policial i d'Emergències (Urpe) no atiende a criterios organizativos ni funcionales.

Ha defendido que existe un marco normativo que permite a la Guardia Urbana trabajar en orden público y control de masas, y ha asegurado que el actual contexto de seguridad en Barcelona "no es el momento más oportuno" para hacer esta reforma.

"Esta disolución atiende a criterios políticos y partidistas", ha añadido, y ha vinculado la eliminación de la USP con una promesa electoral de BComú antes de las elecciones municipales de 2015 y el caso 'Ciutat Morta'.

"Gente que hoy día son concejales, como el señor Asens o la propia Ada Colau, iban recorriendo platós de televisión para darse a conocer ante un documental que se tituló 'Ciutat Morta' donde dejaban la imagen de la Guardia Urbana por los suelos contando una gran mentira", ha declarado.

MÁS CRIMINALIDAD

Zambrano también ha dicho que, según datos de la Secretaría de Estado para la Seguridad, los índices de criminalidad en Barcelona crecen "en torno a un 20,5%", por encima de ciudades como Madrid --que registra un 1%-- o Valencia (0,2%), y que en el marco internacional también desciende posiciones en seguridad.

Preguntado por si hacen falta más agentes de los Mossos d'Esquadra, ha respondido que hace falta más Guardia Urbana y que Colau "no le puede echar la culpa" al presidente de la Generalitat, Quim Torra, o al conseller de Interior, Miquel Buch.

Ha afirmado que el Csif se ha negado a negociar la disolución de la USP y que Colau ha dicho que ha incorporado 300 agentes a la Guardia Urbana pero que no es una política de ampliación de plantilla, sino de "reposición", pero que no la ha cumplido porque en 2019 la tasa de reposición estará en 59 plazas por debajo.

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