BARCELONA, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los Mossos d'Esquadra han detenido a cuatro jóvenes en Abrera y Gavà (Barcelona) como presuntos autores del hurto de centenares de tarjetas de crédito y estafar a sus propietarios por un valor que podría superar los 200.000 euros, entre tentativas y robos consumados.
En declaraciones a los periodistas, el inspector jefe del Área territorial de investigación de los Mossos en Barcelona, Ramon Grasa, ha explicado que el grupo sustraía las nuevas tarjetas con lector chip que entidades bancarias enviaban por correo a los domicilios de clientes, sobre todo en casas del Eixample de Barcelona, y que descubrían sus PIN mediante una llamada telefónica.
Los cuatro presuntos estafadores se hacían pasar por el departamento de seguridad y con una "puesta en escena" muy verosímil engañaban a sus potenciales víctimas, a quienes informaban de que su tarjeta había sido utilizada de forma fraudulenta y que para darla de baja tenían que facilitar su número PIN.
Para dar confianza a las víctimas facilitaban el número de la tarjeta --que la víctima podía comprobar con la antigua-- e informaban que, para darla de baja, tecleasen su DNI y su número PIN en el teléfono, que luego el grupo descifraba con un aparato electrónico fabricado por ellos mismos.
El grupo extraía el dinero en cajeros automáticos del Baix Llobregat, y en alguna ocasión habían llamado a la entidad emisora con el DNI para intentar aumentar el límite de la tarjeta.
Se trata, según el jefe de investigación en Barcelona, de la primera vez que dan con una banda que actúa utilizando este 'modus operandi', y con este tipo de aparato electrónico casero, que diseñó uno de los miembros que tenía conocimientos en telecomunicaciones.
Ante este tipo de estafa, el inspector ha recordado a los clientes que nunca faciliten por teléfono datos personales como el DNI y el código de seguridad de la tarjeta, y que acudan directamente a la entidad bancaria para hacer este tipo de gestiones.
NO RECUPERAN EL DINERO
Según Grasa, en la operación policial, que empezó en agosto de 2010 aunque el grupo llevaba con este tipo de estafas desde hace cinco años, no se ha podido recuperar el dinero sustraído.
Al acabar el envío por parte de las entidades bancarias de las nuevas tarjetas, el grupo cambió de 'modus operandi' y dos de ellos se hacían pasar por comerciales de una empresa de telecomunicaciones e iban por los domicilios intentando captar clientes, y una vez en el domicilio aprovechaban un descuido para sustraerle las tarjetas.
En los registros de los domicilios, los agentes localizaron 70 tarjetas de crédito robadas, 70 permisos de conducir, dos aparatos electrónicos y documentación con datos de posibles víctimas.
El inspector Grasa ha informado de que una vez analizada la documentación intervenida el número de víctimas supere los 150, los hechos resueltos lleguen a 300, y el importe del fraude entre hechos consumados y tentativas supere los 200.000 euros.
En las viviendas de las dos parejas --dos amigos y sus novias, de entre 19 y 28 años-- los investigadores localizaron dos plantaciones de marihuana, una en cada uno de los domicilios, con 200 plantas valoradas en 200.000 euros, que iban a ser vendidas en su totalidad a otro intermediario.
Los cuatro detenidos --solo uno con antecedentes-- quedaron en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial por los delitos de estafa, descubrimiento y revelación de secretos, hurtos, robos con fuerza y contra la salud pública.