Foto: PLANETA
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BARCELONA, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El criminalista, escritor y guionista italiano Donati Carrisi radiografía la naturaleza de la maldad en su tercera novela de suspense, 'La hipótesis del mal' (Planeta).
En el libro, defiende que los asesinos son personas "más normales de lo que creemos", ha explicado a Europa Press en su visita a Barcelona con motivo de BCNegra 2015.
La novela rescata a Mila Vasquez, la protagonista de su opera prima 'Lobos' --que ha vendido casi un millón de ejemplares y sus derechos han sido adquiridos en una veintena de países--, con una trama independiente en la que la investigadora deberá afrontar un caso policial en el que un desaparecido ha vuelto en forma de asesino en serie.
"Me interesa el aspecto normal de los criminales. Tendemos a definirlos como monstruos para crear una distancia y sentirnos diferentes, pero si los asesinos en serie fueran monstruosos no serían 'en serie', porque los habrían identificado al primer homicidio", ha observado.
El autor, que ha conocido a varios asesinos en serie, ha defendido que se nace homicida, y a menudo "se convierten en serie casi sin saberlo": ha puesto como ejemplo el 'serial killer' italiano Luigi Chiatti, sobre el que hizo una tesis, y ha explicado que era un pedófilo, raptaba un niño por razones sexuales pero el hecho de matarlo no lo tenía previsto.
Carrisi ha observado que pasa lo mismo con las víctimas, pues "hay personas que han pasado toda su vida acercándose a gente violenta e inconscientemente adoptan siempre el papel de víctima".
UN LABERINTO SIN SALIDA
Igual que en 'Lobos', la novela se ambienta en un lugar impreciso de América, que "puede ser cualquiera, pero es tórrido y aprisiona los personajes y el lector como un laberinto en el que no hay salida", ha apostillado.
En la novela, Carrisi lleva más allá la idea de los desaparecidos, un elemento potente que aparecía en su primer libro, con unos personajes que regresan ligeramente cambiados y que le permiten profundizar en la parte más paranormal de la vida común, "un poco mágica".
"Hay muchos que no quieren creer en estos elementos, pero existen colaboraciones como la de la policía con médiums, a los que acude cuando no tiene ninguna pista sobre un crimen, algo sobre lo que no se habla" ha revelado.
"Conocí a una médium en Italia y me iluminó: me explicó que ella no veía ni oía a los muertos, sino la energía; todos dejamos una huella energética y, cuando en un lugar se ha producido un crimen sangriento, la energía se libera con mayor violencia y ella puede sentirla como si el espacio tiempo fuera una película donde está impresa la presencia de los que han pasado", ha relatado.
Carrisi, que ha publicado su cuarto libro en Italia, se centra actualmente en su faceta de guionista, y además de trabajar en dos series americanas que no ha querido revelar, ha iniciado el proyecto del que será su primer largometraje.