BARCELONA 5 Dic. (EUROPA PRESS) -
Las obras para abrir a los vecinos el antiguo Canódromo de Meridiana de Barcelona han empezado mientras sigue pendiente que arquitectos, Distrito de Sant Andreu y entidades vecinales de Congrés y La Sagrera acuerden la disposición de los equipamientos que han pactado situar. Los trabajos para abrirlo se prevén terminar en primavera.
Cada parte ha presentado su propuesta del proyecto definitivo sobre cómo se han de situar en el antiguo canódromo un polideportivo, una residencia y un casal para ancianos, un casal de barrio, un aparcamiento subterráneo, una guardería y una zona verde. La escogida tendrá que tener en cuenta que el antiguo canódromo está catalogado.
El centro de carreras fue el último de España en mantenerse abierto hasta que cerró en febrero de 2006 con más de 700 galgos por la inviabilidad del negocio. El edificio, de estilo vanguardista, fue inaugurado en 1964 y ganó el premio al Fomento de las Artes Decorativas (FAD) de Arquitectura de ese mismo año.
En una visita al canódromo, el alcalde, Jordi Hereu, destacó hoy que los barrios de Congrés y La Sagrera "han cambiado mucho" pero siguen con "carencia" de equipamientos. Según Hereu, el canódromo "también es referente sentimental de muchos vecinos" pero que "ya no responde a ninguna de las necesidades de los vecinos".
Hereu, que también es ex concejal de Sant Andreu, destacó que el canódromo es un edificio "emblemático y original" donde desarrollar "una estrategia de equipamientos". La concejal de Sant Andreu, Gemma Mumbrú, recordó que en primavera ya se podrán hacer en él actividades educativas sobre movilidad para niños. Además, se podrá practicar gimnasia.
En declaraciones a los periodistas, el miembro de la mesa de trabajo sobre el proyecto definitivo y presidente de la Coordinadora de Entidades de Congrés, Vicenç Sarmiento, defendió que el antiguo canódromo se abra "lo antes posible", ya que el barrio "nunca ha tenido equipamientos", y ahora dispone de la "oportunidad" de tenerlos.
Destacó el amplio consenso de las 36 entidades que forman la mesa de trabajo. Sin embargo, advirtió de que dos se oponen al proyecto definitivo "porque no quieren que les cubran" la vista. Según Sarmiento, estas dos entidades querrían mantener el canódromo "en zona verde, y las pistas de tenis" de Can Ros.
La consecución del proyecto definitivo será largo, porque implica modificar el Plan General Metropolitano (PGM). La operación se completará con Can Ros --una finca privada ante el antiguo centro de carreras de galgos--, y que está en proceso de expropiación. Cerca está el interior de isla de Vèlia, que se prevé abrir en verano como parque.