El empresario acusado de transportar 1.000 kilos de cocaína desvincula al piloto y copiloto

Juicio contra un empresario acusado de transportar cocaína en avioneta
EUROPA PRESS
Europa Press Catalunya
Actualizado: martes, 4 diciembre 2012 17:26

BARCELONA 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

El empresario argentino Gustavo Adolfo J.N., acusado de transportar conjuntamente con su hermano Eduardo Antonio J.N. y Matías M. 1.000 kilos de cocaína dentro de una aeronave hacia Barcelona, se ha personado como único responsable de lo que había en el interior del avión --sin identificarlo como cocaína-- pues, ha afirmado, "ellos sólo ejercían tareas profesionales".

En el juicio que ha empezado este martes en la Audiencia de Barcelona, Gustavo Adolfo J.N. ha explicado que alquiló el avión por motivos empresariales y que, un tiempo después, recibió un encargo de un empresario español para hacer un vuelo con pasajeros, para el que debía modificar el interior de la aeronave.

Durante los más de 20 días que el avión estuvo en el aeropuerto de Morón (Argentina), el acusado ha afirmado que controlaba las modificaciones cada tres o cuatro días y que, cuando trasladaron el avión al aeropuerto de Ezeiza (Argentina), "fue la seguridad del aeropuerto quien se hizo cargo del avión".

Los tres supuestos culpables han sido acusados por parte de la Fiscalía de cometer un "delito contra la salud pública en su modalidad de sustancias que causan grave daño para la salud", según el fiscal, por lo que se les pide 13 años de prisión y una multa de 140 millones de euros a cada uno.

Específicamente, el Ministerio Público defiende que "modificaron la estructura y configuración interna de la aeronave" con el fin de crear espacios vacíos disimulados donde ocultar la sustancia estupefaciente que se debía transportar hasta el Aeropuerto del Prat de Barcelona.

Eduardo Antonio J.N. ha declarado no conocer el motivo del viaje, pese a tener constancia de que el avión debía transportar pasajeros durante la vuelta: "No participé nunca ni he participado en los contratos de mi hermano".

El hermano se ha querido desvincular del delito, y ha explicado que su copiloto y amigo Matías M. tampoco tenía constancia de lo que contenía el avión, ya que "aceptó copilotarlo casi de casualidad", ha dicho, después de que coincidieran en un hotel de Estados Unidos, unos meses antes.

Matías M., que nunca antes había trabajado para Gustavo Adolfo J.N., ha relatado que su planteamiento era, por un lado económico y por otro experimental, pero que nunca le explicaron el motivo real por el cual se debía efectuar el vuelo.

Los agentes de la Guardia Civil que inspeccionaron el avión en el Aeropuerto del Prat, que han comparecido en calidad de testigos, han añadido que Matías M. era, sin lugar a duda, el que se mostró más sorprendido: "El copiloto parecía que estuviera ante una cámara oculta".

Los dos hermanos, según los agentes, "se pusieron muy nerviosos", en concreto Gustavo Adolfo J.N. que tras encontrar los 800 paquetes de cocaína dentro del sofá cama y en unos armarios, pidió disculpas y asumió la culpa.

El juicio, que continuará a lo largo del miércoles, ha suscitado una gran expectación mediática al tratarse de hijos de brigadieres, particularmente Gustavo Adolfo J.N. y Eduardo Antonio J.N., hijos de un excomandante jefe de la Fuerza Aérea Argentina durante el gobierno de Carlos Menem.

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