BARCELONA (BARCELONA), 21 (EUROPA PRESS)
El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en funcionamiento la planta de biomasa que convertirá los residuos forestales y de jardinería en electricidad.
La instalación, que forma parte de la futura Central de generación de energías de la Zona Franca, tratará 28.600 toneladas de biomasa y producirá 16.000 MW de electricidad al año.
El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y la alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat, Núria Marín, han inaugurado la instalación, junto a los representantes de la empresa Dalkia, encargada de gestionarla.
La nueva planta recibirá los restos procedentes de la poda de árboles en Barcelona, de subproductos de jardinería y de regeneraciones de árboles, así como residuos forestales y cultivos energéticos.
A partir de la combustión de los residuos vegetales se generará electricidad que se suministrará a la red eléctrica, y la concejal de Medio Ambiente de Barcelona, Imma Mayol, ha afirmado que "la biomasa supone un problema porque hay que deshacerse de ella, y ahora este material se convierte en una oportunidad de generación de energía renovable".
La puesta en marcha de la planta de biomasa es el primer paso para la creación de la Central de Generación de energías de la Zona Franca, ubicada en los terrenos de la antigua central térmica de Seat y que funcionará a pleno rendimiento en 2019.
Esta instalación contará con una red de distribución de calor y frío, una planta de reaprovechamiento del frío residual de la regasificadora del Puerto de Barcelona, y una central de energía solar fotovoltaica.
Además, producirá 3 millones de MWh anuales de energía, el 1% del consumo eléctrico de la ciudad de Barcelona, cuando esté acabada.
Hereu ha manifestado que la sostenibilidad "se ha convertido en un principio fundamental de la estrategia de la ciudad" y ha definido la nueva planta como un proyecto de "inteligencia colectiva", mientras que Marín ha destacado que es una central "pionera" que supone "utilizar soluciones respetuosas con el planeta".